viernes, 7 de abril de 2017

¿Puede una empresa sobrevivir sin ser buena en marketing digital?

Decíamos ayer…

"Iban dos exploradores por la sabana cuando apareció un leopardo con cara de hambre. Inmediatamente, uno de ellos sacó unas zapatillas de deporte de su mochila y se las puso.
- ¿Crees que vas a correr más que el leopardo?- dijo el otro.
-  No, pero aquí de lo que se trata es de correr más que tú”.

Por suerte o por desgracia, éste es el mundo de la empresa, un mundo de competencia donde hay que ser más ágil, más eficiente, de mejor calidad, más barato… En fin, mejor que la competencia porque si no…

No pocas cosas han pasado desde el último post. El reto principal que hoy acometen las empresas es la adaptación a un entorno muy cambiante hacia lo digital. Sobre todo en la forma de relacionarse con el cliente, pero no solo eso. Centrándome en el cliente, como todo cambio, tiene amenazas y oportunidades; y un buen empresario es el que aprovecha las oportunidades y minimiza las amenazas.

Parece que en un mundo de marketing digital las grandes compañías comerciales y de distribución como Amazon, Alibaba, etc., tienen las de ganar: economías de escala que permiten ser más eficientes y económicos en la captación de clientes y en distribución, aplicación del big data para mejorar el marketing con el cliente, gama casi infinita de productos para no dejar escapar ni un euro de la “long tail” y un larguísimo etcétera de ventajas. En estas condiciones, al pequeño empresario podría parecer que le han surgido competidores tan duros que pueden dejarlo fuera de la partida.

Pero el cambio en el cliente ya está aquí y la pregunta sería: ¿podrá una empresa sobrevivir SIN Internet?

En mi opinión, se está produciendo (y se va a producir más en el futuro) una polarización entre dos extremos, lo enormemente grande y lo significativamente pequeño. Lo grande son los megacentros de venta online -que llegarán a conocernos mejor que nosotros mismos-. Lo pequeño…: en el sector servicios, donde sigue siendo necesaria la proximidad física, por ejemplo en la hostelería, las nuevas formas de captación y relación con el cliente por medios digitales son más que evidentes y así las ha sabido entender una gran parte del sector. Aún así, han surgido "big players” de la comercialización con los que es difícil competir. Otros sectores de servicios quizás aún no están explotando suficientemente todas las ventajas de herramientas como por ejemplo el geoposicionamiento y todas las acciones que el mundo digital les ofrece para hacer marketing de proximidad.

Lo mismo ocurre con el sector comercial. Un comercio no tiene por qué tener todo perdido y si hace bien los deberes, se le abren nuevas oportunidades. Además de que Internet ayuda al cliente a localizar comercios con más facilidad, hoy puedes comprar un libro por Internet en aquella librería que te gustó en Londres o un mazapán en esa confitería que te gustó en Toledo. O puedes comprar un perfume en esa pequeña tienda de ¿-? cuya existencia desconocías pero que te ha sabido enamorar con su producto y que lógicamente lo ha hecho bien en SEO para que la encuentres fácilmente. Hay más clientes al alcance y también más competencia. Esto significa que hay que ser mejores.


Mejorando la pregunta, sería entonces: ¿podrá una empresa sobrevivir sin ser buena en marketing digital? La primera responsabilidad del pequeño empresario es entonces formarse adecuadamente para los nuevos retos. Si es por dinero, existen herramientas gratuitas como Google Activa tu Negocio o Primer. Las asociaciones empresariales estamos ofreciendo además mucha formación gratuita en ese campo. Si es por tiempo, eso no lo regalan, pero el  tiempo invertido en formación, si luego se aplica lo aprendido, es la inversión más rentable. Especialmente teniendo en cuenta que ¿cuál es el resultado de la otra opción? 

Como dijo Derek Bok, presidente de la Universidad de Harvard, si uno cree que la formación es cara, que pruebe con la ignorancia.