martes, 16 de febrero de 2010

Cuándo decir "no" a un ascenso

En una práctica que, si está bien preparada, puede dar buenos resultados, muchas empresas buscan sus directivos entre sus propios equipos.Conocen bien la empresa, los clientes, están adaptados a la cultura y la empresa ha comprobado en la práctica su desempeño.

Suele decirse que en ocasiones, cuando no se prepara el tránsito suficientemente, si la empresa asciende una persona profesional a directivo, pierde un buen profesional y gana un mal directivo. Por alguna razón, suele pensarse que las competencias necesarias para  gestionar un área del negocio son casi iguales a las del técnico, lo cual no es cierto; o que a ser directivo se aprende solo, o que no tiene muchos requisitos adicionales, lo cual pone en poco valor el trabajo de los directivos de esa empresa.

También se dice que hay tres cosas que hay que preguntarse ante un nuevo reto profesional: si se quiere, si se puede y si se tiene capacidad. Si hay un ofrecimiento de ascenso, está claro que la opción de "se puede" hay que marcarla: la opción está ahí. Luego vendría el "se quiere" y esto es tan personal, tiene que ver con tantos aspectos, que no podría decir nada más que es uno mismo quien debe contestarse. Esto parece obvio, pero tengamos en cuenta cuántas veces hacemos algo porque quieren los demás y no nosotros mismos (responder a sus expectativas, no defraudar, razones de estatus o de dinero que interesan más a otros que uno mismo...).

Sobre este último aspecto, creo importante señalar que en el caso de ascensos se debe sopesar en qué situación se quedará con quien propuso el ascenso si finalmente se le dice "no", ya que ante el resto del equipo figurará como que se equivocó en la elección o incluso que se "desprecia" el ofrecimiento, por lo que se deberán exponer muy bien las razones y tener presente que, quizás, el trabajo futuro en el mismo puesto quedará alterado en lo sucesivo.

La última pregunta es si "se está capacitado". En este punto, cuando la empresa propone un ascenso desde un puesto técnico, me parece muy conveniente que, si no se tiene preparación o experiencia directiva, se negocie un período de adaptación y de formación. Si la empresa no ha preparado bien el desarrollo de esta persona hasta la posición de directivo, es probable que surjan inconvenientes que luego se achacarán a la falta de capacidad personal (en lugar de a la mala preparación del tránsito). Conociendo esto, es mejor ponerse la venda antes de recibir la herida y hacer ver a la empresa la situación objetivamente.

Son muchas las empresas conscientes de estas circunstancias y que preparan o exigen una determinada preparación para ciertos niveles en la empresa. Y en los casos en los que ello no es así, son también cada vez más los profesionales que se dan cuenta de ello y optan por mejorar su capacitación independientemente de lo que la empresa haga. Al menos realizan un esfuerzo para evitar que se cumpla el principio de Peter.

lunes, 8 de febrero de 2010

Frases (12): la experiencia como base para la resistencia al cambio

No es lo mismo tener veinte años de experiencia que tener un año de experiencia repetido veinte veces.
Trabajar basándose sólo en lo que sucedió antes es como conducir mirando sólo al espejo retrovisor.

Frases como "así se han hecho siempre las cosas aquí y nos ha ido bien" son un mal presagio de resistencia al cambio. Quizás las cosas sigan funcionando correctamente, pero el entorno está en cambio permanente y hay que ser plenamente conscientes de ello y estar preparado para adaptarse antes de que el cambio se produzca.

Es más fácil cambiar las cosas cuando todo va mal que cuando va bien, pero es cuando va bien cuando hay que hacerlo; después generalmente es tarde. La experiencia debería servir para ser consciente de que hay que estar en cambio permanente, no para el inmovilismo.

Frases leídas a Pascual Montañés.

martes, 2 de febrero de 2010

Colaboración en la revista Emprendedores

En el número 149 de la revista Emprendedores, correspondiente a este mes de Febrero, se publican unas colaboraciones mías dentro del "Dossier sobre soluciones a los problemas del emprendedor", motivados especialmente por la situación de crisis económica. En ellas trato de dar una pincelada sobre una mejor práctica a la hora de fijar los precios, especialmente en situaciones de alta competencia como la actual, cómo reaccionar ante consumidores claramente más selectivos en precios, o la conveniencia de optimizar los costes fijos o de repensar la validez del modelo de negocio.

También me hago eco aquí de la entrevista (disponible aquí) que me hicieron en la web de Inmerco, y que me hizo pensar un poco en voz alta en términos más macro sobre el tan traído cambio de modelo productivo, entre otras cosas. Buenas preguntas, difíciles respuestas.
Soluciones a empresas ante algunos problemas derivados de la crisis