martes, 13 de abril de 2010

El sector público ahoga al privado

En las reuniones con los responsables políticos del área de economía, ya me deben conocer como el del "crowding-out", o aquél que llama la atención, cuando ellos planifican su presupuesto, sobre el efecto expulsión que tiene el incremento de las necesidades financieras de la Administración sobre la capacidad de las empresas para acceder a ella. Esto es especialmente gravoso para las empresas en momentos de especial dificultad de acceso a la financiación bancaria como el presente

Aunque insistentemente me quitan la razón (realmente no sé porqué, porque esto está más que demostrado empíricamente) lo cierto es que los datos del Banco de España [pág 25] me la dan (desgraciadamente):  al final del ejercicio 2009, los créditos al sector público crecieron un 29,5% mientras que los créditos a empresas decrecieron un -4,3% (ver gráfica).

Al coste de oportunidad de las inversiones de la Administración, que ya comenté con la falacia del cristal roto y que generalmente se valora poco, se une un significativo efecto financiero sobre la actividad de las empresas. Así, en momentos de crisis como el presente, la Administración (que en la buena teoría keynesiana, defendida por los valedores de su decisivo papel en estos momentos, debería jugar un papel de dinamizador "anticíclico" [y con el cual, dicho sea de paso, coincido]), lo cierto es que desde el punto de vista financiero está generando varios efectos negativos:
  • Limitando por la vía indirecta el acceso a la financiación de las empresas, según lo señalado más arriba. Una reflexión adicional en este punto podría ser, por ejemplo, sobre el efecto final de las futuras medidas de apoyo a la financiación de las pymes, y que se financian con deuda comprada por bancos que tienen limitada  la financiación a las empresas (no me meto en las razones que tengan).
  • Incrementando de forma directa las necesidades de financiación de las empresas mediante un injustificado alargamiento de los pagos a las empresas (238 días de media en Ayuntamientos, según los Grupos Parlamentarios), generando unas necesidades operativas de fondos muy superiores a las que serían razonables, que llegan a asfixiar iniciativas empresariales viables.
  • Reduciendo la capacidad de competitividad mediante incrementos de impuestos, que a la postre requieren ser financiados y que reducen la inversión y, como consecuencia, la creación de nuevos empleos.

Parece de perogrullo recordar que el sector público se nutre de los recursos generados por el sector privado, y no parece oportuno que su gran capacidad para generar problemas al mismo, basado en su tamaño y poder, le ahogue de esta forma. Entre otras cosas, porque costará mucho esfuerzo y tiempo recuperar todo lo que ahora se pierda.

3 comentarios:

fubieta dijo...

Gracias Félix por el post.

Aunque me queda un poco grande el análisis macro, el dato es suficientemente significativo y explica las sensaciones de muchos de nuestros clientes (empresas) en cuanto a la falta de disponibilidad de financiación.

Lo que no soy capaz de entender es cómo encaja la realidad de estos datos con la estrategia de las entidades financieras (o tal vez sea por eso). Desde la lógica de los negocios, cabría esperar que una entidad financiera ofrezca su disponibilidad de crédito a aquel "cliente" que le pueda generar un ratio mayor de beneficio por cada euro prestado.

¿Quiere esto decir que es la Admin. Pública (creo además que es sobre todo la Admin. de las CCAAs la que más crece en su endeudamiento)quien ofrece estas condiciones?

¿Quiere esto decir que, aun no siendo la Admin. Pública la que ofrece estas condiciones, las entidades de crédito están sacrificando margen por poner recursos a disposición de la Admin. Pública sacrificando su cuenta de resultados?

¿Si es este el caso (no creo que las entidades de crédito sean hermanitas de la caridad), que reciben a cambio estas entidades?

¿Tiene esto algo que ver con algunas situaciones de pérdida de beneficios que estamos observando (http://www.cincodias.com/articulo/empresas/cajas-redujeron-34-beneficio-2009-mayores-provisiones/20100217cdscdsemp_14/cdsemp/), y más que veremos, en algunas entidades de crédito, en concreto aquellas más cercanas a las Administraciones Regionales?

Son demasiadas preguntas, lo sé, pero como te decía lo macro me queda un poco grande aunque a veces desde la economía del tendero algunas cosas se entienden razonablemente bien.

Saludos y ánimo con el blog.

PD: En el link que adjunto se dice lo siguiente que es muy contradictorio (El presidente de la CECA defendió hoy que las cajas han seguido concediendo financiación, principalmente a empresas y a familias, a diferencia de los bancos, que se han centrado en las familias). AHI QUEDA ESO.

Félix dijo...

Qué tal, Fernando.

No soy financiero, pero imagino que un banco cuando presta tiene en cuenta dos parámetros de rentabilidad: ingresos provenientes del cliente y fallidos. Los fallidos reducen enormemente la rentabilidad total de la entidad, y por eso suelen ir parejos los diferenciales que se aplican y el riego del cliente, pero también con el riesgo del sistema.

Está claro que la prima de riesgo menor la tienen los Estados y como encima los diferenciales que pagan ahora son más altos, es un negocio "vaca" (aplicando BCG) en el que refugiarse uno en épocas de vacas flacas

Félix dijo...

Me rectifico a mí mismo en cuanto a los plazos de cobro, si es que vale lo que me contaba esta tarde un empresario (él contaba su experiencia personal): 331 días en nuestra Administración Regional, que está mejor que los más de 500 de la de Cantabria.