viernes, 19 de junio de 2009

La importancia de la excelencia

Me pareció un valiente (o quizás un iluso) Kenichi Ohmae el otro día cuando se atrevió a hacer predicciones sobre el mundo en 2.020. La que más me llamó la atención fue que, según él, en 2.020 Europa sería la primera potencia económica mundial (por supuesto, adelantando a Estados Unidos). Le vi poco informado cuando hablaba de la actual Europa como un cuasi país con una Constitución, cuando todos sabemos los enormes problemas políticos que tenemos.

Pero más peculiar me pareció esa misma tarde escuchar al ex-presidente Felipe González comentar que Europa podía llamar hoy de tú a tú a Estados Unidos en muchas materias, incluída la educación donde, según sus palabras, Europa estaba al mismo nivel de calidad educativa "de media".

No dudo de sus palabras porque desconozco la educación media americana, pero esa coletilla "de media" me lleva a pensar que los americanos tienen instituciones educativas superiores a las mejores europeas.

Me llama la atención lo autocríticos que son los americanos con su sistema, a pesar de la prepotencia con la que desde aquí les solemos adornar, y lo complacientes que estamos los europeos con lo que tenemos.

Difícil lo va a tener Europa por estas dos razones: políticamente, hemos decidido hacernos el harakiri con un sistema de extrema descentralización política en pequeños reinos de taifas, donde hemos sobrepasado el punto en que no importa tanto la eficiencia como la propiedad de la competencia y el presupuesto, que son ineficientes, generan conflictos y normas que rompen la, por otro lado pretendida, unidad de mercado. Y desde hace tiempo se viene hablando de una segunda descentralización hacia los municipios, lo que complicaría aún más la coherencia y la eficiencia de muchas políticas.

Y desde un punto de vista del principal capital, que son las personas, contar con instituciones excelentes es imprescindible, no sólo por lo que aportan desde un punto de vista de investigación (que también) sino porque ayudan a desarrollar personas que tienen la capacidad de liderar proyectos que habrán de transformar las sociedades en las que se ubican. Y en eso seguimos pensando aquí que lo importante "es la media" no tanto como la excelencia.

Con la crisis y la falta de ingresos se han amortiguado temporalmente las reclamaciones de mayor descentralización; y ahora se habla nuevamente, por fin, de un Pacto por la Educación que ¿quizás? promueva calidad sobre otros parámetros.

Probablemente peco de desconfiado pero a la postre mi impresión es que, por estas y otras razones, lamentablemente, Europa no llegará la primera a la meta del 2.020.

martes, 9 de junio de 2009

La piedra Rosetta del marketing


Cuidado porque se empiezan a desvelar los secretos mejor guardados del lenguaje del marketing, y cualquier día lo harán los de las finanzas. Y entonces, ¿cómo vamos a seguir pareciendo inteligentes? :)

La piedra Rosetta del marketing fue vista en The management cartoonist.