miércoles, 28 de enero de 2009

Por fin: la solución a la crisis

Es sabido que el arte, como casi todo, es objeto de inversión de capitales. En la medida en que se trata de un bien escaso y valioso, personas o entidades con mayor o menor poder adquisitivo y suficientes conocimientos o asesoramiento en la materia, invierten en obras de arte con objeto de obtener una rentabilidad en el tiempo.

Cuando la rentabilidad de muchas inversiones es hoy tan baja y cuando la prima de riesgo de cualquier cosa (incluídos los países) se incrementa constantemente, los ojos de los inversores seguramente se fijen en valores como el arte.

Pero es la primera vez que veo una vinculación tan clara entre arte y rentabilidad, o quizás debería decir entre rentabilidad y arte. En una ingeniosa aproximación a esta dualidad, Salathé (autor del applet que, convenientemente difundido por Yoriento, ha contribuido a llenar de flores muchos blogs) y White venden ¿obras de arte? a la misma vez que emiten un bono: se comprometen a recomprar el cuadro a fecha cierta por un importe establecido que incluye el principal más un lógico interés (de más o menos un 12% anual calculado a lo bruto). Y ese es precisamente el cuadro: el texto del título emitido.

Lo importante de este tema, meramente anecdótico, es la originalidad. Una aproximación diferente a un concepto antiguo; una fusión de dos acepciones de un mismo concepto.

El principal activo para salir de la crisis es precisamente el autor de esta inventiva: el cerebro. La capacidad para desarrollar nuevas ideas, para ver las mismas cosas de forma diferente, para hacer nuevas propuestas de valor...

Quien se queja del cambio y no se adapta a él no tiene posibilidades; quien no convierte las amenazas (llámense productores asiáticos, consumidores "caprichosos" o clientes que alargan pagos) en oportunidades es parte del problema.

Por mi trabajo estoy todo el día poniendo paños calientes encima de la crisis. Lo más fácil para mí sería hacerlo también fuera de mi trabajo, en este blog, comprendiendo situaciones, buscando culpables o dando la razón a todo el mundo (que, además, en la mayoría de los casos la tiene). Lo difícil es llamar a las cosas por su nombre y decir que, realmente, la solución a la crisis no la tienen otros sino sólamente tu y yo encima de nuestros hombros.

lunes, 26 de enero de 2009

Frases (9)

Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política.

Barack Obama, en su discurso de toma de posesión.

Ojalá sea verdad. Y ojalá se tomara también aquí como hoja de ruta: el fin de las falsas promesas y de los dogmas gastados.

lunes, 12 de enero de 2009

Innovación individual o de grupo

Dos conclusiones resumen el artículo que publicaba el NY Times bajo el título "For innovators, there is brainpower in numbers":

- Se confirma (al menos en una inicial aproximación empírica) lo ya sabido: que la creatividad y la innovación surgen mejor del trabajo en red de profesionales de diferentes perspectivas (esto de las perspectivas es importante, como ya dijimos tiempo atrás) antes que del trabajo en solitario del innovador. Y no significa esto sólo que el trabajo en equipo sea mejor que el trabajo individual, sino también que el trabajo en red que favorece y representa pequeños pero constantes avances ofrece mejores resultados incluso que el trabajo en grupo tradicional. La mejor innovación no son unas pocas y formidables ideas, sino una concatenación de pequeñas ideas, fomentadas por una cultura de trabajo adecuada.

- El brainstorming como herramienta de trabajo en equipo no es eficaz: las personas que participan en él muchas veces supeditan las propuestas que realizan a su interés personal en la empresa, lo que hace que muchas propuestas no se realicen por temor a ser juzgados o que las mejores se reserven para cuando pueda obtenerse mejor rentabilidad personal de las mismas.

lunes, 5 de enero de 2009

Web 2.0: siempre de obras

¿Soy yo que estoy espeso o esto de integrar entre doscientas cincuenta plataformas dos punto cerísticas es un poco heavy? ¿Por qué me dará por apuntarme a todo lo que va saliendo? Lo único a lo que me resistía numantinamente era a Twitter y también caí.

Ya comenté hace tiempo que me cuesta acostumbrarme a la sobrealimentación de información. Me entra por todos lados; veo enlaces potencialmente interesantes a los que estoy suscrito en el Feed Reader y ahora Twitter es una locura de avisos de posibles temas de interés. Afortunadamente, pronto he aprendido a convivir con la abundancia informativa sin efectos secundarios aparentes. 

Aparte, recibo actualizaciones de Linkedin, de Facebook, enlazo cosas en Delicious y busco widgets para integrar todas esas cosas. Cuando enlazo mi micro-blogging en Twitter con mi estado en Facebook (si quisiera quitarlo no recordaría dónde lo hice), veo que puedo compartir enlaces en Frienfeed y que la tropa se lo está pasando pipa compartiendo música en Blip.

Vamos, que a poco curioso que seas te pasas el día intentando arreglar la situación, y cuando crees que la tienes resuelta resulta que tienes que volver a empezar. 

Digamos que la web 2.0 no sólo está en beta permanente, sino que también están en permanente construcción nuestras relaciones personales con ella.

Bueno, para orientar un poco sobre mi ubicación en alguno de estos sitios, he puesto en el lateral del blog (que sigue siendo mi principal punto de referencia) unos poquitos enlaces donde podrás encontrarme en la nube de Internet. Por allí nos veremos.

Actualización posterior: sin arreglo (ya estoy en Frienfeed y en Blip).