lunes, 26 de octubre de 2009

Cuatro lecciones de la crisis (1)

De la crisis saldremos porque tenemos que salir. Aunque no es momento aún para sacar conclusiones de la recesión, dado que aún no se ha acabado, podemos hacer algunas reflexiones a mantener vivas durante el ciclo expansivo, para que otra vez que llegue la crisis, nos coja algo mejor preparados (aunque seguro que, cuando esto empiece a rodar, se nos volverán a olvidar):

1.- Estructura del balance: quitando las organizaciones sin ánimo de lucro, para el resto, apalancarse en recursos ajenos es generalmente, más rentable económicamente que retribuir los propios. Con una gran disponibilidad de financiación bancaria, ha sido una tentación irresistible. Además, ha existido una traslación de financiación que debía ser a largo hacia corto, que convierte a la empresa aún en más vulnerable.

Una lección de esta crisis es que, a pesar de toda la inversión en marketing que han realizado para convencernos de lo contrario, los bancos no son tu "socio estratégico". Tu socio se queda cuando vienen mal (generalmente porque no le queda otro remedio, todo sea dicho), pero el banco empieza a mirarte con lupa y a poner cara como de no conocerte de antes. A fin de cuentas, se ha incrementado de pronto todo el riesgo del sistema y las operaciones ya no son tan claras. Y además, bastante tienen ellos con ocuparse de sanear su propio balance.

Sin una estructura adecuada de capital y sin un fondo de maniobra acorde con la actividad, es difícil afrontar un período de carestía financiera. Máxime cuando las necesidades de fondos se agravan por el incremento de los stocks, el alargamiento del período de cobro y por la morosidad.

2.- La caja es el rey: o como dicen los americanos, cash is king. Esto es una realidad siempre. Las empresas concursadas suelen tener recursos ilíquidos suficientes, pero no obstante no pueden atender sus pagos de hoy. Disponer de un mecanismo de previsión de tesorería, del que una parte importante de las empresas no disponen, permite anticipar situaciones desagradables, pero también ser más eficiente financieramente. Además, en situaciones de crisis, una buena previsión de tesorería permitirá a los bancos conocer la posibilidad real de la empresa de devolver préstamos e intereses, y la hará más de fiar a la hora de renovar la financiación o incluso de afrontar planes de restructuración de la deuda.

En España existe una práctica bancaria extendida de fijarse prioritariamente en las garantías; una buena práctica empresarial generalizada en planificación de balances y de tesorería haría más sencillo que los bancos tomaran las previsiones de las empresas como referencia para la devolución, en lugar de los activos de la empresa o los de los accionistas.


Y por no hacer esto más largo, dejo para un siguiente post las dos siguientes reflexiones: mejorar el cálculo de las previsiones de rentabilidad y la creación de una ventaja competitiva sostenible.

Cuatro lecciones de la crisis (y 2)

1 comentario:

Silvia MV. dijo...

El punto nº2 es muy significativo ¿como luchar con un banco para que te acepte un crédito si has pasado por una crisis tremenda? los bancos tras el estudio, pienso que no dan créditos tan a la ligera como pretender hacer creer en los pasquines y publicidad que te encuentras cuando entras a las sucursales, y que últimamente invaden las oficinas, tipo;

Estamos con tu empresa, tu empresa nos importa, estamos con tropecientos mil empresarios que apoyamos, etc etc.

Desde luego "cash is king" creo que son los que te quitan las ganas de seguir adelante.