viernes, 18 de septiembre de 2009

Canal digital de comunicación

Me hago eco de un nuevo vídeo de información sobre la situación y tendencias de la comunicación (vía Santi García).



Hace unos meses participé en un programa de dos semanas sobre marketing digital en el IE. Me inscribí con el propósito de conocer el "estado del arte" en esta materia, ver los instrumentos de comunicación digitales más eficientes, conocer experiencias y, sobre todo, ver si existen metodologías de trabajo o mecanismos de medida de los impactos, indicadores de retorno, etc... mejores o más precisos de lo que ya conocía. Aparte de los costes y de la inmediatez de la información, lo más peculiar es la capacidad de comunicación bidireccional, algo a lo que las empresas no suelen estar acostumbradas en sus acciones de comunicación de marketing más convencional.

Estuvo interesante pero me dí cuenta de que aún estamos en mantillas, que trabajamos en una nebulosa, en una cierta indefinición sobre los efectos de las acciones de comunicación, que las capacidades de los sistemas de información no estaban del todo aprovechadas. No es nada particularmente extraño, como ocurre en todo lo nuevo en proceso de fuerte crecimiento.

No obstante, y sin perjuicio de que acertar al hilar fino es más complicado, en términos generales la comunicación digital es un proceso imparable (esto es más que obvio decirlo), en fuerte expansión y, desde luego, mal hará cualquier empresa, por pequeña que sea, que no esté explorando las posibilidades que estos mecanismos de comunicación le ofrecen.

4 comentarios:

Quique dijo...

La membrana que separa la sociedad de la empresa se está deshaciendo. Tiene que ser bidireccional el marketing, porque la empresa es un agente social que ahora está al alcance de todos. No existe división. Hay algunas empresas que buscarán reforzar esa membrana. Otras, lo contrario. ¿Conoces el caso de Lego y la innovacion abierta? Hay gente en la universidad de Mondragón trabajando los temas de Open-innovation, y prometen, hasta un punto que da un poco de miedo.

Félix dijo...

Hola, Quique

No entiendo bien lo del miedo y la innovación abierta en la Universidad de Mondragón.

Quique dijo...

Me explico. Los de la Universidad de Mondragón están trabajando mucho los temas de innovación abierta, y muestran un tipo de organización en la que la sociedad se mezcla con la empresa. Lo que creo que es genial. Sin embargo, desde el lado de la gerencia genera cierto miedo (o inseguridad, que seguro que pasa con el tiempo) al perder parcialmente el control sobre la propia empresa. Ya no son los directivos de una empresa los que controlan la innovación. Como en el ejemplo de Lego Mindstorms, si mal no recuerdo, en el que la gente pirateaba el software para hacerle unos cambios; al principio se resistió Lego y emprendió acciones legales. Luego se dio cuenta de que le estaban dando la llave a las mejoras en su propio producto de forma gratuita.
Espero que así quede un poco más clara mi idea.
Un saludo, Felix,

Félix dijo...

Sí, ahora entiendo mejor.
Es verdad que genera mucha incertidumbre "perder" parte del control de lo que, tradicionalmente, viene siendo parte del "core" del negocio, la innovación. Se necesita una nueva manera de enfocar el proceso innovador, muy distinta a la que se tenía hasta ahora. De todas formas, la innovación abierta no es trasladable a todos los casos, y habrá supuestos en que defender la ventaja competitiva que representan determinadas innovaciones aconseje mantenerla cerrada dentro de la estructura de la empresa. Y también hay mecanismos legales y también de gestión de información para obtener beneficio.

Una de las cosas interesantes también y que se hablan menos en relación con la innovación abierta es que se incluye en el concepto la explotación por otros de innovaciones propias no rentables o no explotadas. Esto es algo que se viene haciendo hace mucho pero pueden buscarse mecanismos nuevos para obtener beneficios de esta explotación.