martes, 12 de mayo de 2009

Greetings from Harvard


La pasada semana participaba en la Universidad de Harvard en un seminario de varios días organizado por el RCC y en el que colaboraba la Harvard Business School. Para mí fue una experiencia muy gratificante aunque sólo fuera por el hecho de analizar un caso en el lugar donde se inventó el método del caso y también por escuchar algunos temas interesantes en el ámbito de la dirección empresarial de la boca de los mejores profesores de la HBS en sus propias aulas. También aproveché para comprar algún libro como el que sugiere Álvaro, compañero de batallas del Executive MBA y buen amigo, que también asistió.

De las muchas impresiones y conclusiones extraídas, baste comentar por ahora una generalista que me me lleva de nuevo al tema de las condiciones del entorno que favorecen la innovación: en Estados Unidos el 15% de la población manifiesta ser empresario; no existe un temor al rechazo social por el hecho de que un proyecto empresarial fracase y el sistema económico está diseñado para reconocer y gratificar el valor de las personas, lo que fomenta fuertemente la auto-exigencia y la formación como vehículo para obtener mejoras profesionales y económicas.

Me quedé con la frase hecha "What do you bring to the party?" ¿Qué es lo que aportas tú, que sea único y valioso? 

Independientemente de lo que pueda parecer, el sistema, que podría pensarse que promueve el individualismo, no parece producir ese resultado, sino que la falta de "Estado fuertemente protector" invita a los individuos a agruparse para conseguir sus objetivos y "promueve" indirectamente al voluntariado como forma para contribuir con la sociedad y con su entorno. Vi varios ejemplos muy interesantes de esto.

La facilidad para hacer negocios hace del mercado norteamericano un mercado fuertemente competitivo, donde se reducen las desigualdades debidas a la información o al contexto y donde tiene más sentido el valor real de lo que cada uno aporta "to the party". Esto obliga a ser más eficiente e imaginativo para obtener buenos resultados, promoviendo la mejora permanente y la innovación.

No sé a quién leí hace un par de semanas que el verdadero valor de los Estados Unidos como líder económico mundial, incluso tras la presión asiática o tras la crisis económica, seguía intacto: su capacidad para la innovación derivada de su capacidad para atraer y retener a las personas valiosas de todo el mundo. 

Una experiencia muy interesante que no me importaría nada repetir, o mejor ampliar.

3 comentarios:

José Luis Pérez dijo...

Totalmente de acuerdo
La innovación es todo
Sobre todo en un planeta donde todo cambia cada 24 horas
Enhorabuena por el blog

Félix dijo...

Gracias y bienvenido.

Silvia MV. dijo...

Toda una experiencia la vivida.