miércoles, 16 de diciembre de 2009

Historias de fracaso


Por desgracia, últimamente vengo escuchando y leyendo historias de fracaso de empresas. Según Cepyme, nuestra organización nacional de pequeñas y medianas empresas, son más de 300.000 las que han cerrado este año.

En los comentarios firmados (pero anónimos) que acompañaban a una reciente noticia sobre las dificultades económicas de cierto empresario, me llamó la atención el importante número de empresarios que decían haber cerrado su empresa y sentirse enormemente aliviados por quitarse el peso de bancos, empleados, proveedores, etc., etc.

Si hay algo duro de la crisis son las historias de fracaso. Las historias de fracasos son, para quienes las leen o escuchan, una simiente de inactividad, de conformismo, de auto justificación. Dan pie a los más prudentes para mantenerse en su postura de inacción, pero crean la duda o desincentivan a los más aventurados a adentrarse en nuevos proyectos.

Akerlof y Shiller, en su libro Animal Spirits (que estoy ahora leyendo y en el que, inspirados por Keynes, describen la imperfección del modelo teórico económico del comportamiento humano, la imperfección en la toma de decisiones y la influencia de la psicología en la macroeconomía), exponen la importancia que tiene la confianza en la economía y, en un capítulo muy sugerente, la relevancia que las historias (narrativa) tienen en general en el ser humano y en particular en la conformación de esa confianza.

Algo a destacar es cómo las historias (sean las que sean) se propagan con iguales parámetros que las epidemias (de hecho, su expansión podría estudiarse con modelos matemáticos parecidos) y calan fuertemente en los seres humanos, en cuyos cerebros se escribe mejor a base de historias que de hechos o realidades.

Cuando aún no hemos conseguido mínimamente afianzar la idea del éxito empresarial como objetivo personal y social, las historias de fracaso desmontan esta realidad, a la vez que retardan la reactivación porque crean un inevitable temor colectivo ante la actividad emprendedora. Pero lo más importante es que perduran en el tiempo y quedan en la memoria colectiva.

Repasando nuestras historias, los cuentos, personajes y novelas que llevamos en nuestro ADN desde siempre, me parece que España como país está necesitado de historias de éxito vinculadas al esfuerzo. Ganar dinero siempre ha ido unido en España a picaresca.

Entre personas con orientación al logro, la actividad empresarial es seguramente una de las más motivadoras y gratificantes, difícilmente superable por otras. Pongámoselo fácil a quienes lo intentan, no demos argumentos para que escriban más historias de fracaso que alimenten esa rémora que arrastramos como sociedad.

Si de algo sirve dejo esta frase: lo que fracasa es la empresa, no el empresario.

viernes, 30 de octubre de 2009

Cuatro lecciones de la crisis (y 2)

Termino el artículo ya iniciado (y que se centró en la estructura financiera y la planificación de tesorería). Puedes leer algunas reflexiones adicionales muy sencillas sobre esos mismos temas en Desencadenado.

Las dos últimas de las cuatro lecciones a aprender de la crisis:

-Mejorar el cálculo de las previsiones de rentabilidad: saber lo que ocurrirá dentro de cinco años es poco menos que imposible. No obstante, hay que aventurarse; si no, no se invertiría a largo plazo. En estos tiempos buenos hemos visto macro-inversiones en activos fijos para incrementar capacidad operativa, basados en unas previsiones de ventas y de rentabilidad formidables y, seguramente, erróneas. En tiempo de bonanza, a la hora de plantearse inversiones, no se suelen presuponer los nubarrones en el horizonte. Sin embargo, hay empresas que, en sus análisis de rentabilidad esperada, planifican una crisis económica (del sistema o del sector) al menos cada cinco años. Algunas ideas:
  • Crisis habrá, aunque nos digan que no. Planifiquémosla. Recuerdo hace años un destacado economista y político nacional, que nos convencía a un grupo de empresarios de que se había alcanzado el nivel en que los ciclos expansivos eran casi permanentes y que, de existir, un ciclo recesivo sería casi imperceptible. Según él, la teoría de los ciclos estaba superada. Hablo de una persona de la máxima reputación económica. ¿Qué opinará después del batacazo que nos hemos dado? No nos dejemos llevar por cantos de sirena, porque reconocidos economistas en todo el mundo han augurado esto mismo en todas las épocas de auge prolongado desde hace 100 años, y luego la realidad ha sido tozuda.
  • Aunque suena obvio, intentar no cargarse con excesivos costes fijos y semi-fijos, o al menos controlar bien los costes. En épocas de bonanza se relaja uno en estas cosas.
  • Tener en cuenta el “no sostenimiento” de la ventaja superior. Cuando estuve en Harvard, una de las cosas que me gustó fue el análisis que habían hecho sobre rentabilidad de empresas en períodos de diez años, y cómo empresas que habían logrado altas rentabilidades en base a alcanzar ventajas competitivas muy notables, en menos de diez años habían acabado perdiendo el 90% de esa diferencia de rentabilidad. Siempre. Las razones son largas de explicar. Planificar inversiones estimando que la rentabilidad superior que genera la nueva ventaja se mantendrá en el tiempo es irreal. Y ésta es una de las razones por las que suelo decir también que la innovación es una rueda sin fin.  
Creación de una ventaja competitiva sostenible: en épocas de bonanza, hacer lo mismo que todo el mundo cuando todo el mundo puede ser rentable (incluso muy rentable), pero supone irse al garete cuando todo el mundo. Si no se desarrolla en esa época una ventaja competitiva sostenible, difícilmente se hará cuando apriete el zapato de los cobros y los bancos. En algunos casos (no en todos) esto tiene que ver, otra vez, con la innovación. Pero no conviene confundir.

Una estrategia adicional es la de la diversificación: repartir los huevos en varios cestos no garantiza nada, pero reduce riesgos. La diversificación de mercados es una asignatura pendiente para muchas empresas. Un buen empresario verá más allá de los pedidos de hoy o del mes que viene y considerará que, aunque la inversión en ganar otros mercados internacionales puede dar resultados sólo a largo plazo, y en muchas ocasiones rentabilidades menores, ayuda al sostenimiento de la empresa a largo plazo. Conozco actualmente varios casos de empresas que se mantienen hoy gracias a las inversiones que realizaron en el pasado en este campo. Y la ya "tradicional" recuperación de otras economías antes que la española, dará ventaja en los próximos meses a las empresas con un componente internacional.


Bien, son sólo cuatro reflexiones o lecciones aprendidas. Hay muchas más. Lástima que aún estemos a tiempo de aprender todavía más cosas de la crisis.

"Los mediocres buscan culpables; los inteligentes buscan soluciones"
"Ante los vientos de cambio, algunos construyen muros de contención. Otros, construyen molinos de viento"

martes, 27 de octubre de 2009

The Google story

Google siempre está de moda. Sus crecientes aplicaciones están casi siempre bien enfocadas. Tiene un buen modelo de negocio, rentabilizando enormemente las búsquedas y el tráfico. Ya lo quisieran para sí otras muchas industrias de lo gratuito en Internet. Las potencialidades del uso de la enorme información que maneja son enormes, casi un mundo de nuevas posibilidades.

Lo más nuevo, Google Wave, una herramienta de colaboración y comunicación en tiempo real que promete, superando las posibilidades de trabajo de Google Docs.

Resalto una vez más la importancia de esta empresa y me hago eco de un interesante vídeo que recoge su historia de forma casi telegráfica. Visto en Genbeta.



Por cierto: como curiosidad, decir que el final de Internet (según Google) sigue estando en el mismo sitio en que lo encontré por azar hace dos años.

lunes, 26 de octubre de 2009

Cuatro lecciones de la crisis (1)

De la crisis saldremos porque tenemos que salir. Aunque no es momento aún para sacar conclusiones de la recesión, dado que aún no se ha acabado, podemos hacer algunas reflexiones a mantener vivas durante el ciclo expansivo, para que otra vez que llegue la crisis, nos coja algo mejor preparados (aunque seguro que, cuando esto empiece a rodar, se nos volverán a olvidar):

1.- Estructura del balance: quitando las organizaciones sin ánimo de lucro, para el resto, apalancarse en recursos ajenos es generalmente, más rentable económicamente que retribuir los propios. Con una gran disponibilidad de financiación bancaria, ha sido una tentación irresistible. Además, ha existido una traslación de financiación que debía ser a largo hacia corto, que convierte a la empresa aún en más vulnerable.

Una lección de esta crisis es que, a pesar de toda la inversión en marketing que han realizado para convencernos de lo contrario, los bancos no son tu "socio estratégico". Tu socio se queda cuando vienen mal (generalmente porque no le queda otro remedio, todo sea dicho), pero el banco empieza a mirarte con lupa y a poner cara como de no conocerte de antes. A fin de cuentas, se ha incrementado de pronto todo el riesgo del sistema y las operaciones ya no son tan claras. Y además, bastante tienen ellos con ocuparse de sanear su propio balance.

Sin una estructura adecuada de capital y sin un fondo de maniobra acorde con la actividad, es difícil afrontar un período de carestía financiera. Máxime cuando las necesidades de fondos se agravan por el incremento de los stocks, el alargamiento del período de cobro y por la morosidad.

2.- La caja es el rey: o como dicen los americanos, cash is king. Esto es una realidad siempre. Las empresas concursadas suelen tener recursos ilíquidos suficientes, pero no obstante no pueden atender sus pagos de hoy. Disponer de un mecanismo de previsión de tesorería, del que una parte importante de las empresas no disponen, permite anticipar situaciones desagradables, pero también ser más eficiente financieramente. Además, en situaciones de crisis, una buena previsión de tesorería permitirá a los bancos conocer la posibilidad real de la empresa de devolver préstamos e intereses, y la hará más de fiar a la hora de renovar la financiación o incluso de afrontar planes de restructuración de la deuda.

En España existe una práctica bancaria extendida de fijarse prioritariamente en las garantías; una buena práctica empresarial generalizada en planificación de balances y de tesorería haría más sencillo que los bancos tomaran las previsiones de las empresas como referencia para la devolución, en lugar de los activos de la empresa o los de los accionistas.


Y por no hacer esto más largo, dejo para un siguiente post las dos siguientes reflexiones: mejorar el cálculo de las previsiones de rentabilidad y la creación de una ventaja competitiva sostenible.

Cuatro lecciones de la crisis (y 2)

lunes, 5 de octubre de 2009

La falacia del cristal roto

Alguien me comentaba en una comida que no comprendía cómo algunos no entendíamos algo, en su opinión, tan claro como que el hecho de que el Estado dé más dinero a la sociedad vía transferencias corrientes (por ejemplo, incrementos de prestaciones sociales) es beneficioso para todos, y muy especialmente para el desarrollo económico y para los empresarios, porque eso suponía más gasto y, a la postre, más actividad. Algo parecido vienen a decir también los sindicatos con los incrementos salariales: más salarios son igual a más consumo.

Me recordó esto la falacia del cristal roto. Esta falacia (me gustan los sofismas últimamente) la enunció en el siglo XIX el economista francés Frederic Bastiat. Viene a decir que, si un niño rompe con su pelota el escaparate, a la postre es un acto positivo, ya que el comerciante compra un nuevo cristal al cristalero, quien a su vez con ese dinero compra pan al panadero, etc., por lo que se genera una rueda de beneficio que crea actividad y empleo. Algo así como lo de las prestaciones sociales.

Como toda falacia, su razonamiento es incorrecto. El error de este planteamiento, que el propio Bastiat desvela, es que no tiene en cuenta los costes de oportunidad; es decir, aquellos costes que representan lo que se podría haber hecho con el dinero destinado a restituir el cristal. Ese dinero, en manos del comerciante, seguramente hubiera redundado en nuevas mercancías y en inversiones productivas, generadoras de valor y de empleo, destinado a la generación de nuevas cosas y no sencillamente a la restitución de lo destruido.

El Estado es un niño muy grande con una pelota enorme. Cuando planifica los presupuestos para el año siguiente, es preciso que tenga en cuenta no sólo los efectos de lo que gasta, sino también lo que se podría haber conseguido con lo que no pudo gastar. Sigue siendo preciso promover una economía basada en la mejora de la productividad y ello sólo puede hacerse contribuyendo a un mercado económico proclive a la actividad empresarial, con una mejor educación, una mejora de las infraestructuras y mejoras tecnológicas. Eso es pan para hoy y también para mañana.

Quiero escribir una novela en un post de Twitter


Dícese que Twitter está desincentivando la escritura en los blogs. Y dado que, estoy convencido, los blogs fueron el juguete que entretuvo a (y probablemente abortó el libro de) alguien que quizás estaba llamado a ser un preclaro novelista, he considerado conveniente reconciliar ambos estilos, el twitteriano y el novelesco, y he pensado escribir una novela en un post de Twitter. No porque me considere ese novelista fustrado por Twitter o los blogs, sino para abrir los ojos a otros que detrás de mi vengan y que sí merezcan tal calificativo.

O sea, "un off-topic nada serio sobre Twitter".

Es cierto que seguramente la novela tendrá algunas limitaciones (quizás la más llamativa sea su extensión no superior a 140 caracteres), pero a cambio reporta una serie innegable de ventajas:
  • Seguramente se tarde poco tiempo en escribir; sobre todo si lo comparamos con una novela de 300 páginas, que suele tener unas 60.000 palabras (o 300.000 caractéres). Así, el autor tiene más tiempo para cosas modernas como por ejemplo conciliar la vidad laboral como escritor y la familiar. Aunque también es una gran verdad lo que decía Blaise Pascal: -Te escribo una carta larga porque no tengo tiempo de escribirte una corta.
  • Evitas el calvario de ver rechazada tu novela una y otra vez por los editores (no sé si esto es o no verdad, pero aparece en todas las películas, que a fin de cuenta son, junto a Wikipedia, la fuente del saber).
  • La distribución es libre, con licencia Creative Commons incluso, por lo que estás plenamente en la onda. Puedes incluso permitir retoques, con lo que podríamos calificarla como la primera novela en código abierto.
  • Sin duda, una de las más destacadas ventajas es que, si el lector se cansa, puede dejarla inconclusa en un tiempo muy corto. Un gran autor de novelas en Twitter me aconsejó que, si no consigues enganchar al lector de tu novela en los primeros veinte caracteres, no triunfará. Este gran autor desconocido y prolífico (me dijo también que había escrito ya nada menos que 1.000 novelas), es también autor de la novela más larga hecha en Twitter: la escribió en chino, y contenía una historia mucho más larga e intensa ya que cada caracter representa a una palabra.
  • El día de mañana, si la novela pasa a la historia de la literatura, los estudiantes siempre agradecerán y elogiarán al autor por su brevedad. ¿Imaginas qué alivio para el estudiante de la ESO si La Regenta hubiera sido escrita en un post de Twitter?
Algunas de las desventajas más palpables estriban en la imposibilidad de ponerle un título (ya que si lo haces, no queda mucho sitio para los clásicos planteamiento, nudo y desenlace), así como de abordar determinados tipos de novelas, como la coral, ya que no podrías ni tan siquiera incluir el nombre de todos y cada uno de los personajes.

No obstante, pienso que pesan más las ventajas, por lo que no tengo duda que el día de mañana, cuando tenga tiempo, a lo mejor lo llego a pensar e incluso puede que al final quizás me retire una temporada a una casita en el campo y, tras la debida investigación y reflexión, decida aportar algo a la humanidad.

Sólo temo que, a pesar de su valía, se pierda en el mar de la infoxicación digital, por lo que estimo que, ante la eventualidad de que tal desgracia pueda producirse, lo más seguro es que, seguramente, me ahorre el esfuerzo ;)


viernes, 2 de octubre de 2009

Club de Antiguos Alumnos de IE Business School en Toledo

Como ando un tanto "desocupado"  he decidido complicarme un poquillo la cosa promoviendo, junto a otros compañeros, el Club de Antiguos Alumnos del IE en Toledo. Ayer día 1 de Octubre tuvimos la presentación oficial en un acto al que asistieron la Vicepresidenta de la Junta de Comunidades y la Directora de la Asociación de Antiguos Alumnos. Se trataba de una conferencia del profesor del IE, Juan Carlos Martínez Lázaro, titulada "¿Ha tocado fondo la crisis?".

Creo sinceramente que, en esta época de incertidumbre en la que los discursos ponen el acento en el talento y en el capital humano como mejor y más cualificado valor para el desarrollo económico y social, promover iniciativas como ésta, debe tener necesariamente un efecto positivo. Por eso lo hago.

No sólo desarrollando los contactos entre los miembros, todos ellos directivos de empresas, en aras al nacimiento de nuevas iniciativas y proyectos, o contribuyendo a mejorar la cualificación de todos nosotros como mecanismo para contribuir a que nuestras empresas sean más eficientes y competitivas; también constituyéndose en un foro de conocimiento, abierto a toda la sociedad y en favor de su desarrollo.

La red de antiguos alumnos del IE, por su formación, por la posición de muchos de ellos en puestos claves de las empresas, por el perfil emprendedor y dinámico de sus miembros, es un activo que debe ser rentabilizado. Nosotros no sólo podemos, sino que pienso que debemos, con la colaboración de aquellos que quieran, contribuir así a la sociedad en la medida de nuestras posibilidades.

Promover el desarrollo de la empresa, del valor de los proyectos y de las personas, contribuir a remover los obstáculos que lo dificultan, promover una sociedad donde se reconozca el valor de la formación, de la creatividad, del esfuerzo personal, de la innovación... Muchas cosas para un proyecto tan pequeño. Pero ya dice el refrán: un grano no hace granero, pero ayuda al compañero :)

viernes, 18 de septiembre de 2009

Canal digital de comunicación

Me hago eco de un nuevo vídeo de información sobre la situación y tendencias de la comunicación (vía Santi García).



Hace unos meses participé en un programa de dos semanas sobre marketing digital en el IE. Me inscribí con el propósito de conocer el "estado del arte" en esta materia, ver los instrumentos de comunicación digitales más eficientes, conocer experiencias y, sobre todo, ver si existen metodologías de trabajo o mecanismos de medida de los impactos, indicadores de retorno, etc... mejores o más precisos de lo que ya conocía. Aparte de los costes y de la inmediatez de la información, lo más peculiar es la capacidad de comunicación bidireccional, algo a lo que las empresas no suelen estar acostumbradas en sus acciones de comunicación de marketing más convencional.

Estuvo interesante pero me dí cuenta de que aún estamos en mantillas, que trabajamos en una nebulosa, en una cierta indefinición sobre los efectos de las acciones de comunicación, que las capacidades de los sistemas de información no estaban del todo aprovechadas. No es nada particularmente extraño, como ocurre en todo lo nuevo en proceso de fuerte crecimiento.

No obstante, y sin perjuicio de que acertar al hilar fino es más complicado, en términos generales la comunicación digital es un proceso imparable (esto es más que obvio decirlo), en fuerte expansión y, desde luego, mal hará cualquier empresa, por pequeña que sea, que no esté explorando las posibilidades que estos mecanismos de comunicación le ofrecen.

lunes, 14 de septiembre de 2009

¿Deja la competencia low cost oportunidades a las empresas tradicionales?, artículo en Harvard Deusto

En el número 94, correspondiente a Septiembre/Octubre, de Harvard Deusto Marketing&Ventas publican un artículo mío titulado "¿Deja la competencia ‘low-cost’ oportunidades a las empresas tradicionales?". En él sintetizo una descripción del modelo de negocio low-cost, que no debe confundirse con la diferenciación en costes, y desarrollo algunas ideas sobre posibles acciones ante la competencia de este tipo de compañías.

¿Deja la competencia low cost oportunidades a las empresas tradicionales?

martes, 18 de agosto de 2009

La ética de la reciprocidad falla cuando hay que calcular la órbita de Mercurio

Hasta hace relativamente poco tiempo no caí en la cuenta de que la regla de oro de la ética, la reciprocidad, no era sino un error o al menos una forma demasiado simplificada de ver las cosas.

La regla de oro de la ética dice algo así como "no hagas a otros lo que no quisieras que te hicieran a ti" o, más en positivo, "haz a los demás lo que quisieras que otros hicieran contigo". Esta máxima, que me enseñó mi madre y también mis maestros, es tan antigua que se cita en el Mahabarata del hinduismo hace 2.500 años según los autores más conservadores, o hace 5.000 años según la tradición, y se ha recogido en casi todas las religiones como una forma de diferenciar el bien del mal.

Pues bien, ni siquiera Inmanuel Kant y su Imperativo Categórico Supremo me sacaron de mi infantil convicción de que podía ésta tratarse de una buena manera de regirse por la vida. Bueno, la de Kant seguramente es mejor, pero un poco más complicadillo eso de imaginarse uno a sí mismo permanentemente como un legislador universal :)

El error es tan sencillo como partir del presupuesto de que todos deseamos lo mismo. Es cierto que, enfermedades mentales aparte, en general todos aspiramos a un trato esencialmente igual en cuanto al trato físico, el respeto a uno mismo, la consideración sobre las ideas, etc, etc. Pero la regla empieza a fallar cuando se hila fino: qué tipo de cosas desea el otro, qué considera agradable o no, qué trato es mejor... En esos supuestos la reciprocidad no sirve.

Pues bien, en mi humilde opinión, la regla para estos casos debe ser la empatía; esto es, saber ponerse en el lugar del otro y comprender lo que realmente le ocurre y lo que prefiere. Esto es muy importante siempre en las relaciones humanas y, desde luego, en la empresa es importante desde todos los puntos de vista, incluida la motivación.

George Bernard Shaw lo dijo con bastante sentido del humor:

No hagas a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti. Tal vez tengan otros gustos.

Yo diría: trata a los demás como ellos quisieran ser tratados.

Lo que le ocurre a la regla de oro y a la empatía le ocurrió, salvando las distancias conceptuales, a la gravitación universal de Newton, que sirvió hasta que se empezaron a hacer cálculos más finos, que no tuvieron explicación sino con la relatividad general de Einstein: al Sr. Mercurio no le gustaba que le trataran como a todo el mundo. Hoy las ecuaciones de la gravedad de Newton, por su sencillez, se usan para ciertas estimaciones, y las de la relatividad para cálculos mucho más precisos.

Y éste es el post. Esto de estar de vacaciones y ser las tres de la mañana es lo que tiene.

lunes, 3 de agosto de 2009

En defensa del jefe

Como parece ser costumbre inveterada en libros de management, presentaciones, tertulias de café, artículos periodísticos, powerpoints varios, etc., hablar de todo lo mal que lo hacen los jefes, dando infinitos consejos sobre cómo actuar (desde ejecutivos buscando tréboles hasta Harry Potter dirigiendo GE, por citar sólo algunos de los millones de modelos de gestión propuestos por la literatura científica), en mi humilde y ni siquiera buscada calidad de tal, quisiera realizar algunas consideraciones "en defensa del jefe", que a fin de cuentas también es un ser humano con limitaciones, pero con sentimientos :).

Cito a continuación, por no hacer esto demasiado largo, tres de los condicionantes de un jefe cualquiera:
  • Dificultades para acceder a la información: cuando uno está en la sala de máquinas ve fácilmente los problemas y no entiende cómo los que están en el puente no lo ven. Generalmente se critican las decisiones por considerar que los jefes, conociendo perfectamente la situación, actúan erróneamente. Se presupone que el jefe maneja igual o mejor información, aunque esto generalmente no es cierto. Nadie como quien está a pie de operaciones para conocer los fallos de los procedimientos, las faltas de recursos, los requerimientos de los clientes, etc. Fuera de las operaciones, adicionalmente, aspectos claves como por ejemplo el clima laboral, que para la mayoría se perciben fácilmente, son complejos de captar para la dirección. La información no formal sencillamente no les llega o les llega excesivamente filtrada. Por ello los jefes deben articular mecanismos formales de medida, que normalmente son lentos e imprecisos.
  • Tiempo dedicado a la representación: una de las labores que más tiempo consumen es la de representar a nivel externo. El representante muchas veces debe acudir a actos, mantener encuentros con instituciones, asistir a reuniones que él mismo considera que podría delegar... Pero nadie quiere ver a un sustituto. Esto hace difícil la gestión del tiempo y poder destinar el que los colaboradores y uno mismo consideran que debería dedicarse a conocer de primera mano el funcionamiento ordinario de la empresa, reunirse con suficiente periodicidad con las delegaciones o las unidades de negocio, planificar adecuadamente, etc.
  • Posición en el medio: normalmente, el jefe suele tener sus propios jefes. Un trabajo muchas veces ingrato es el del mando intermedio, de quien no dependen muchas decisiones que afectan a los medios disponibles, a los incentivos y otros aspectos de los que dependen la motivación de su equipo, y a su vez se ve en la necesidad de cumplir unos objetivos marcados desde arriba. Por otro lado, hasta el más alto directivo debe dar cuenta al órgano de gobierno y satisfacer los intereses de múltiples interesados (accionistas, analistas, etc.)

Por supuesto que hay más. Leí un artículo de Porter que reflejaba las siete principales sorpresas que se encontraban los nuevos consejeros delegados.

Es verdad que las cuestiones planteadas arriba tienen solución con un mayor foco, una mejor gestión del tiempo o una mejor comunicación, entre otras cosas. Eso es competencia del jefe y parte de su responsabilidad. No es que escriba este post como justificación propia o como descargo; ni siquiera puedo defender a todos los jefes, ya que hay algunos que seguramente son los que justificadamente extienden la mala fama que tenemos todos. Pero creo que, para tratar de comprender mejor, es bueno conocer algunos de los condicionantes que están del otro lado de la mesa.

Conocer los condicionantes del otro, aunque ese otro sea un jefe, ayuda a empatizar y a encontrar más fácilmente soluciones a los problemas. Y convendremos que eso interesa a todos.

A partir de ahí, aconséjese lo que se quiera, impártanse seminarios formativos (al menos demostramos interés por formarnos y recibir consejos y claves por todas partes), elabórense nuevos modelos de gestión o, lo que es más sencillo y gratificante, critíquesenos de la manera más propia del ser humano: esto es, despiadadamente ;)

sábado, 4 de julio de 2009

Fábula de Garoña

Érase una vez un 'viejo' modelo económico. El 'viejo' modelo económico estaba basado, al final de su vida, fundamentalmente en la especulación de precios. Nadie lo había diseñado expresamente así, pero así había terminado siendo por razones que sería prolijo explicar.

El 'viejo' modelo económico, basado en la construcción, era poco productivo pero era intensivo en mano de obra y generaba industria auxiliar, por lo que todos ganaban, incluído el Estado que recaudaba su parte en plusvalías de suelos e impuestos sobre las operaciones y los beneficios.

El 'viejo' modelo económico sólo era sostenible hasta que, tarde o temprano, alguien dijera en voz alta que no había tanto dinero como los agentes (ofertantes y demandantes) suponían; y entonces los activos perderían su valor hinchado y los clientes su credibilidad también hinchada. El día que alguien habló en voz alta (un cliente que no pagó su hipoteca) todo se cayó como un castillo de naipes y todo el mundo llegó a la conclusión de que el 'viejo' modelo económico no valía y había que cambiarlo; lo que ocurre es que pocos sabían dónde y menos sabían cómo.

Y así apareció el 'nuevo' modelo económico, más planificado que el anterior y uno de cuyos puntales estaba llamada a ser la Economía Verde.

La economía verde, aunque es un concepto amplio y nada desdeñable, en el país de nuestra fábula se basaba fundamentalmente en la energía verde o renovable. La energía renovable no era eficiente ni rentable, y se basaba en subvenciones del Estado (que por cierto, ya no recaudaba). Así, el 'nuevo' modelo económico, que sustituía al antiguo basado en la especulación, se basaba ahora en las subvenciones.

Para hacer patente ante todos cuál se quería que fuera el nuevo modelo, se hizo el gesto de cerrar una central nuclear como máximo exponente de lo no verde.

Pero este 'nuevo' modelo económico, además de su dependencia del Estado, agrandaba el déficit energético del país, y sobre todo, no era ahora tan intensivo en mano de obra, ni generaba tanta industria auxiliar ni, por tanto, generaba mucha riqueza. No sólo dependería la nueva economía de las ayudas del Estado, sino también lo harían muchos ciudadanos que no encontrarían un empleo con el 'nuevo' modelo.

Así pues, alguien dijo en voz alta que el 'nuevo' modelo económico era verde pero no era sostenible, y entonces se cayó otra vez el castillo de naipes y hubo que pensar en una nueva generación de modelo económico (llamémosle sencillamente el 'siguiente'), que esta vez se basaba en una economía real de bienes y servicios valiosos, ajustados a la demanda de los clientes del país y de fuera de él.

Y añadamos que en un "mix" energético acorde a las necesidades y a las posibilidades.

Vaya por delante que soy creyente y defensor de la necesidad de un producción y de un desarrollo sostenible medioambientalmente, y creo que se pueden abrir ahora oportunidades empresariales interesantes en este nuevo modelo, que debieran potenciarse. Pero las cosas deben hacerse en sus justos términos, con sentido y con eficiencia.

O nos ponemos serios y exigimos seriedad, o nos va a costar un triunfo llegar al 'siguiente' modelo económico: el de la economía productiva, la sostenibilidad, el conocimiento, el valor y la competitividad.

viernes, 19 de junio de 2009

La importancia de la excelencia

Me pareció un valiente (o quizás un iluso) Kenichi Ohmae el otro día cuando se atrevió a hacer predicciones sobre el mundo en 2.020. La que más me llamó la atención fue que, según él, en 2.020 Europa sería la primera potencia económica mundial (por supuesto, adelantando a Estados Unidos). Le vi poco informado cuando hablaba de la actual Europa como un cuasi país con una Constitución, cuando todos sabemos los enormes problemas políticos que tenemos.

Pero más peculiar me pareció esa misma tarde escuchar al ex-presidente Felipe González comentar que Europa podía llamar hoy de tú a tú a Estados Unidos en muchas materias, incluída la educación donde, según sus palabras, Europa estaba al mismo nivel de calidad educativa "de media".

No dudo de sus palabras porque desconozco la educación media americana, pero esa coletilla "de media" me lleva a pensar que los americanos tienen instituciones educativas superiores a las mejores europeas.

Me llama la atención lo autocríticos que son los americanos con su sistema, a pesar de la prepotencia con la que desde aquí les solemos adornar, y lo complacientes que estamos los europeos con lo que tenemos.

Difícil lo va a tener Europa por estas dos razones: políticamente, hemos decidido hacernos el harakiri con un sistema de extrema descentralización política en pequeños reinos de taifas, donde hemos sobrepasado el punto en que no importa tanto la eficiencia como la propiedad de la competencia y el presupuesto, que son ineficientes, generan conflictos y normas que rompen la, por otro lado pretendida, unidad de mercado. Y desde hace tiempo se viene hablando de una segunda descentralización hacia los municipios, lo que complicaría aún más la coherencia y la eficiencia de muchas políticas.

Y desde un punto de vista del principal capital, que son las personas, contar con instituciones excelentes es imprescindible, no sólo por lo que aportan desde un punto de vista de investigación (que también) sino porque ayudan a desarrollar personas que tienen la capacidad de liderar proyectos que habrán de transformar las sociedades en las que se ubican. Y en eso seguimos pensando aquí que lo importante "es la media" no tanto como la excelencia.

Con la crisis y la falta de ingresos se han amortiguado temporalmente las reclamaciones de mayor descentralización; y ahora se habla nuevamente, por fin, de un Pacto por la Educación que ¿quizás? promueva calidad sobre otros parámetros.

Probablemente peco de desconfiado pero a la postre mi impresión es que, por estas y otras razones, lamentablemente, Europa no llegará la primera a la meta del 2.020.

martes, 9 de junio de 2009

La piedra Rosetta del marketing


Cuidado porque se empiezan a desvelar los secretos mejor guardados del lenguaje del marketing, y cualquier día lo harán los de las finanzas. Y entonces, ¿cómo vamos a seguir pareciendo inteligentes? :)

La piedra Rosetta del marketing fue vista en The management cartoonist.  

martes, 26 de mayo de 2009

El low-cost como valor diferencial

La noticia que leí de que China promoverá el consumo de su población para mantener su nivel de crecimiento, (el comercio minorista en China creció un 15,9% en el primer trimestre) me lleva a pensar otra vez sobre la idea de la producción barata. 

Si no se produce innovación incremental de producto o una disruptiva que rompa el mercado, en muchos sectores, lo que un día fue un producto en crecimiento y altamente rentable, poco a poco se va convirtiendo en un "commodity" sin grandes diferencias y cuya casi exclusiva discriminación por el cliente acaba siendo el precio. Pensemos, por poner sólo un ejemplo, en el caso de las líneas aéreas o más recientemente en los automóviles, donde ya se producen coches que se comercializan por poco más de mil euros (aunque es cierto que, en otros casos, aún sigue imperando la marca: el coche sigue siendo aún aspiracional en bastantes supuestos). 

Las rentabilidades en esos ejemplos se van poco a poco reduciendo, a pesar de los esfuerzos crecientes en mejoras de costes, ya que no existen grandes posibilidades de diferenciación que justifiquen sobreprecios.

En esta guerra por la reducción de precios apareció hace años el fenómeno del "low cost": productos o servicios de toda la vida que, al ser liberados de cualquier "aditamento superfluo", se ven consecuentemente reducidos a la mínima expresión en cuanto a costes y a precio. Hay ejemplos de low-cost en casi todo tipo de productos o servicios.

Quizás sólo las materias primas (commodity donde las haya), parecen librarse de esta situación de precios a la baja por la mera cuestión de oferta (que se mantiene) y demanda (que crece a medida que crecen las economías, especialmente las emergentes).

Con el crecimiento y la apertura de los BRIC, el mercado de precios bajos se plantea enorme. Sin embargo, entre paréntesis diremos que el crecimiento del mercado mundial es también una buena noticia también para los productos diferenciados y especialmente para los productos con marca asimilada al lujo, ya que suelen darse grandes diferencias de poder adquisitivo entre los consumidores de dichos mercados.

En este permanente oteo de las tendencias en que nos debemos hayar siempre inmersos cabe preguntarse: ¿qué ocurrirá en mi sector? ¿es uno de estos en los que los precios son cada vez más el principal factor de competitividad? ¿qué acciones puedo afrontar?

En mi opinión, en relación con acciones podríamos pensar en dos: o entrar en la rueda y apalancarse en una mejora de procesos y de costes, o salirse por la tangente mediante una diferenciación, generalmente a través de una innovación de producto (que no olvidemos que, aunque rentable, también es una rueda sin fin) o una innovación del modelo de negocio (el más difícil todavía).

sábado, 23 de mayo de 2009

El cerebro mentiroso

Si alguien ha sido protagonista de Expomanagement este año ha sido, en mi opinión, el cerebro humano. Tres de las conferencias se centraron precisamente en el funcionamiento de nuestro cerebro y cómo nos afecta a la hora de juzgar las situaciones y, en consecuencia, tomar decisiones. Personalmente, me interesa este asunto y por eso estas conferencias me han gustado.

Aunque intentaré hacer una mejor crónica próximamente, por el momento dejo un video que es una segunda parte de uno que sí conocía, el famoso vídeo en el que has de contar el número de pases del balón del equipo de la camiseta blanca (ver).

En el siguiente vídeo, titulado el truco de la carta que cambia de color, el espectador debe estar pendiente para identificar el momento en el que, a lo largo del truco de cartas, se producirá un cambio de color.



Lo anterior es un ejemplo de cequera ante el cambio y sólo un ejemplo de las muy diversas formas en que nuestro cerebro nos equivoca, porque aunque pensamos que el cerebro nos brinda la información real de lo que sucede, en realidad muestra sólo la información que considera relevante en función de nuestros intereses, filtros y esquemas mentales. De esta forma podemos juzgar mal y actuar erróneamente. Por eso es importante ser conscientes de las limitaciones de nuestro cerebro.

Paul Shoemaker dijo en su conferencia que, cuando pasaron este vídeo ante profesores de la Universidad de Harvard, se organizó bastante revuelo. Algunos decían que era un montaje y que el primer y el segundo vídeo no eran el mismo. -Si yo, que soy full professor at Harvard, no he visto ningún cambio, es que "no existe" ningún cambio.

martes, 12 de mayo de 2009

Greetings from Harvard


La pasada semana participaba en la Universidad de Harvard en un seminario de varios días organizado por el RCC y en el que colaboraba la Harvard Business School. Para mí fue una experiencia muy gratificante aunque sólo fuera por el hecho de analizar un caso en el lugar donde se inventó el método del caso y también por escuchar algunos temas interesantes en el ámbito de la dirección empresarial de la boca de los mejores profesores de la HBS en sus propias aulas. También aproveché para comprar algún libro como el que sugiere Álvaro, compañero de batallas del Executive MBA y buen amigo, que también asistió.

De las muchas impresiones y conclusiones extraídas, baste comentar por ahora una generalista que me me lleva de nuevo al tema de las condiciones del entorno que favorecen la innovación: en Estados Unidos el 15% de la población manifiesta ser empresario; no existe un temor al rechazo social por el hecho de que un proyecto empresarial fracase y el sistema económico está diseñado para reconocer y gratificar el valor de las personas, lo que fomenta fuertemente la auto-exigencia y la formación como vehículo para obtener mejoras profesionales y económicas.

Me quedé con la frase hecha "What do you bring to the party?" ¿Qué es lo que aportas tú, que sea único y valioso? 

Independientemente de lo que pueda parecer, el sistema, que podría pensarse que promueve el individualismo, no parece producir ese resultado, sino que la falta de "Estado fuertemente protector" invita a los individuos a agruparse para conseguir sus objetivos y "promueve" indirectamente al voluntariado como forma para contribuir con la sociedad y con su entorno. Vi varios ejemplos muy interesantes de esto.

La facilidad para hacer negocios hace del mercado norteamericano un mercado fuertemente competitivo, donde se reducen las desigualdades debidas a la información o al contexto y donde tiene más sentido el valor real de lo que cada uno aporta "to the party". Esto obliga a ser más eficiente e imaginativo para obtener buenos resultados, promoviendo la mejora permanente y la innovación.

No sé a quién leí hace un par de semanas que el verdadero valor de los Estados Unidos como líder económico mundial, incluso tras la presión asiática o tras la crisis económica, seguía intacto: su capacidad para la innovación derivada de su capacidad para atraer y retener a las personas valiosas de todo el mundo. 

Una experiencia muy interesante que no me importaría nada repetir, o mejor ampliar.

martes, 21 de abril de 2009

En deuda con Stephen Hawking

La prensa recoge hoy la súbita hospitalización de gravedad del profesor Stephen Hawking. Aparte de sus importantes contribuciones a la física y su incuestionable labor docente, personalmente me siento en deuda con él pues fue quien, en mi adolescencia, me reconcilió con la física (yo "era de letras") y me abrió los ojos al campo de la cosmología, que entonces pensaba que quedaría para siempre vedado a mi comprensión.

Como es sabido, Hawking ha desempeñado una importante faceta de divulgador científico, contribuyendo a que comprendiéramos mejor no sólo la historía de la cosmología física, la relatividad general, la física cuántica y la actual búsqueda de la teoría del todo (teoría M, multiverso...) sino que, particularmente en lo que a sus investigaciones se refieren, conociéramos las repercusiones de todo ello en cuanto al posible origen de nuestro universo, la formación de estrellas supermasivas que colapsan sobre sí mismas, etc.

El primer paso que di de la mano de Hawking me animó a seguir aprendiendo y todo ello me ha ayudado a vislumbrar los límites actuales del conocimiento humano en este campo, donde aún se abren una serie de posibilidades de investigación y de debate formidables. Asimismo, filosóficamente hablando, me ayudó a establecer mi marco de referencia en lo que concierne a nuestro entorno, nuestra posición en él y nuestro futuro. He pasado muchas horas reflexionando sobre estas cuestiones que, como a cualquier ser humano, me resultan muy sugerentes.

Por su aportación a la ciencia, por su ejemplo de superación personal ante la enfermedad y por su labor divulgadora, tenemos una deuda con él. Espero que pueda recuperarse y seguir ayudándonos a entender por qué el universo puede estar en una cáscara de nuez (e incluso, por qué pueden existir millones de nueces parecidas en el saco). 

viernes, 17 de abril de 2009

Cuidado con lo que persigues

Mi reader se está llenando cada vez más de blogs de arquitectura, de fotografía, de diseño... Me gustan.

Un lobo persigue al cerdito (vía 4ºD):



Cuidado con lo que persigues. Puede que, cuando lo termines consiguiendo, pierdas la ilusión por la vida. Mejor, disfruta del camino, como bien dijo Kavafis.

miércoles, 15 de abril de 2009

Entrevista en EBE

En el blog de Evento Blog España me hacen hoy una entrevista en la que tratamos, sobre todo, de la empresas "tradicionales" y sus relaciones con las tendencias: de comunicación, de Internet, de estructura y gestión de la empresa, responsabilidad social... 

Sólo un comentario que me surge un poco al hilo de lo que hablo en la misma: la generalización es práctica pero no es justa ni correcta. Una cosa que, por mi trabajo, encuentro a menudo son comentarios del tipo " - se ha demostrado que esto (el tema que sea) a las empresas les brinda rentabilidad a medio plazo". Quien me dice esto suele pretender convencerme (en mi calidad de representante empresarial) de la conveniencia (o la necesidad) de que todas las empresas hagan algo por el artículo treinta y tres.

Este tipo de afirmaciones suelen partir de un cierto desconocimiento de la realidad en toda su profundidad, de una visión simplificada de las cosas. Lo que a una empresa (en un sector, con un tamaño, una ventaja competitiva determinada, unos problemas concretos y una estrategia específica) le puede valer, para otra diferente puede que no tenga el mismo sentido o, al menos, la misma importancia relativa.

Las dudas suelen surgir precisamente en asuntos donde la "rentabilidad" no está del todo demostrada, como por ejemplo en cuestiones de recursos humanos como la conciliación, o en temas de marketing como los nuevos canales de comunicación, por citar algunos. No digo que no les funcionen a muchos, incluso a la gran mayoría, pero no impregnemos a todos necesariamente bajo la misma pátina de utilidad o de necesidad.

Y hablando de canales, algunos sin querer saber del tema web 2.0 mientras otros dicen que vamos ya a por la versión 3 de Internet. El mundo de la tecnología va que vuela y las nomenclaturas, aún más.

Se me olvidaba: el enlace a la entrevista.

jueves, 26 de marzo de 2009

Ingeniería financiera para salir de la crisis

Traducción libre: 

Dogbert, el Consejero Delegado:
- Nuestro nuevo producto financiero es un híbrido de préstamos hipotecarios de alto riesgo y esquema de Ponzi. 
- Cubriremos nuestras pérdidas de los préstamos malos con los beneficios de hacer préstamos aún peores. 
- Voy a tener que menear el rabo mientras os cuento cómo se relaciona esto como mi estructura de bonos.

Por alguna razón, no estaba yo muy fino hoy. Y mira por donde me encuentro esta tira del bueno de Dilbert y me hace reir de verdad. Ay, la dichosa crisis, los bonos y los resultados trimestrales, lo que van a dar de sí y la guerra que nos van a dar.

Relacionado: subprime con humor.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Frases (11)

Le escuché a Carlos Andreu que, según un estudio cuyos autores no recuerdo, una persona que no leía un libro durante diez años, ya no leería un libro en lo que le quedaba de vida.

Temo que estar algo más de un mes sin escribir en el blog pueda desengancharme definitivamente de este hábito. Por alguna extraña razón no premeditada, cumplir dos años ha venido unido a la necesidad de un período de descanso. El descenso paulatino del número de comentarios (que, curiosa y contradictoriamente traía aparejado un incremento del número de visitas) junto a mi creciente dificultad para seguir, con el nivel de inmediatez requerido, lo que sucede en la web vía reader, twitter, etc., me hizo levantar el pie del acelerador.

Alguno me ha escrito para preguntarme si estoy bien o si me ocurre algo. Lo agradezco y contesto: nada de particular. 

En estas semanas, aconsejado por Jeremy, leo y escucho más inglés para ir un poco desoxidándome y avanzando. Leyendo a Oscar Wilde, me quedo con varias frases de este agudo escritor irlandés. Sólo citaré una que me hizo gracia y que recuerdo ahora de memoria (traducción libre de un servidor):

Puedo resistirme a todo menos a la tentación.

Oscar Wilde
El abanico de Lady Windermere

No he podido resistirme a la tentación de colgarla :)

domingo, 15 de febrero de 2009

Segundo aniversario del blog

188 entradas y 730 días después, se cumple el segundo aniversario de este blog.

En plena adolescencia (ya que, a la velocidad con que se desarrolla la red, dicen que cada año vale por siete), el blog sigue casi como al principio: centrado en cuestiones empresariales pero sin enfocarse sobre un nicho concreto, donde los temas que se comentan no son aquellos de los que más sabe el autor sino al revés, aquellos por donde va discurriendo mi curiosidad en cada momento.

Del pasado año a éste, lo más destacado ha sido el cambio de dominio, que se produjo sin grandes problemas aunque me pusiera a cero el marcador de Technorati. A título personal, me he incorporado a algunas redes por las que no me sentía muy atraído al principio: Facebook, Twitter y alguna cosilla más. Aunque me entretienen, no consigo encontrarles excesiva utilidad (ni siquiera a LinkedIn, con todo lo maravilloso que dicen que es). Tampoco consigo (ni conseguiré) bajar de los 800 feeds sin leer en el reader, por lo que siempre voy con retraso en la conversación. 

Me acostumbré a recibir demasiada información sin por ello preocuparme en exceso; a veces olvido cosas importantes y a veces hago grandes descubrimientos. Y aunque he aprendido cómo ser más selectivo, sigo pensando que es difícil encontrar el grano entre la paja.

Me sigue encantando el papel (actúo como si perteneciera a la generación digital pero tengo reminiscencias "analógicas" :) 

Por último, me congratula que, aunque seguramente fuera el post más off-topic del blog, el artículo sobre Noel Odell haya contribuido a difundir la historia de este alpinista poco conocido, ya que se trata del artículo más visitado del blog: ha recibido visitas todos y cada uno de los días desde su publicación hace un año y medio. Hará una semana, él solo, tuvo más de 70 visitas en un día.

jueves, 12 de febrero de 2009

Mejor inventa tú (2)

Sigo con la reflexión que ya inicié de por qué, en la mayoría de las ocasiones, los inventores no obtienen los réditos de su invención. Suelen ser otros los que se benefician, mientras el inventor muchas veces fue de puerta en puerta o laminó todos sus ahorros intentando poner en marcha la comercialización de su idea.

Innovar es, en general, una actividad de mayor riesgo. A los riesgos de posicionamiento, tecnológico y de implentación, quisiera sumar ahora la duda sobre si será mi empresa la que obtenga el beneficio de mi innovación.

Para estudiar las posibilidades, existe un sistema de análisis, desarrollado inicialmente por D. J. Teece y denominado "Profiting from innovation" (PFI), que desarrolla una teoría sobre quién capturará el valor de una innovación en base a una serie de parámetros.

He elaborado este cuadro tratando de simplificar al máximo posible una disciplina compleja, para ofrecer una orientación sobre las opciones posibles.

En principio, se deben tener en cuenta dos factores:
  • Por un lado, el nivel de apropiabilidad de la innovación: quiere decir, si la innovación es fácilmente imitable. Los sistemas para dificultar la imitación suelen ser legales (patentes), si bien las empresas suelen además desarrollar barreras a la imitación (tales como la marca). Para determinar el nivel de apropiabilidad, también se debe medir la dificultad de la imitación: es obvio que hay productos más fáciles de imitar que otros por su complejidad o la mayor o menor facilidad de acceso y concreción de todos sus componentes.
  • Por otro lado, la arquitectura del sector: si es vertical quiere decir que la empresa participa en una gran parte de la cadena de valor, y si es horizontal, un gran número de empresas son necesarias para desarrollar el producto o servicio, aportando cada una de ellas una parte pequeña del valor del producto final.
Como digo, simplificando mucho la cuestión, las posibles alternativas serían:
  • Cuadrante 1: en principio, todo parece indicar que el innovador podría obtener sus beneficios de la innovación, si bien el incentivo a la empresa para innovar es bajo dado que su aportación al producto final es baja también. En estos casos, cualquier modificación suele llevar aparejada la necesidad de reestructurar la forma de montaje o parte de los estándares del producto, por lo que será difícil introducir innovaciones en este sistema, máxime si no se cuenta con la participación del principal actor en la cadena de valor. En mi opinión, habría pocos problemas para rentabilizar la innovación si supone un ahorro de costes; incrementará el poder de negociación del innovador, pero puede ser objeto de bloqueos por parte del resto de empresas intervinientes. La empresa innovadora podría considerar ceder parte del valor de la innovación a estas otras empresas. Una opción a considerar también podría ser desarrollar marca como un mayor valor adicional al producto total, si la innovación reporta ventajas claras para el cliente final. Una fuerte innovación puede desestructurar la composición de fuerzas en el sector en beneficio del innovador.
  • Cuadrante 2: ésta es la mejor opción y el innovador debería obtener la gran mayoría del valor de su innovación.
  • Cuadrante 3: en este caso, lo más factible es pensar que el valor de cualquier innovación irá a beneficio de aquella empresa que conforme el cuello de botella de la producción.
  • Cuadrante 4: cuando la protección ante la imitación es baja y la estructura es vertical, la empresa puede articular barreras adicionales como la marca, pero puede también apalancarse en aquellas actividades complementarias que supongan mayor rentabilidad en el proceso (aunque la innovación no se encuentre en ellas), bien desarrollándolas o bien adquiriéndolas. 

El otro día conocí a un inventor. Como otros, había inventado un producto que resolvía un aparente problema con un bajo coste. Con sus escasos recursos había desarrollado el producto, lo había registrado, había hecho el packaging y estaba intentando comercializarlo directamente. 

¿Por qué este señor, si no cambia su estrategia, no tendrá éxito en la comercialización de su innovación? Se trata de un invento ubicado en el cuadrante 4. Existe protección legal pero la imitación (ilegal o incluso legal modificando sustancialmente el diseño pero sobre la base de su idea original) es sencilla. Las empresas del sector desarrollan gran parte de la cadena de valor; dado que el coste y el valor de la innovación es bajo en términos económicos, y que se trata de un producto que complementa a otros existentes (herramientas) para mejorar su uso, es lógico pensar que la rentabilidad está en la comercialización del producto principal. 

Así pues, salvo que este buen señor pudiera comprar una empresa fuerte de producción de ese tipo de herramientas y obtener rentabilidad mediante la adición a las mismas de su innovación, difícilmente conseguirá tener rentabilidades relevantes antes de que su invento sea 'perfeccionado' por otros y adoptado, o bien sea definitivamente olvidado.

En fin, que esto de la innovación es la solución a todos los males del mundo mundial, pero tiene su aquel. 

lunes, 9 de febrero de 2009

Puesta en marcha de la Factoría de Emprendedores

Seguramente el nombre es demasiado pretencioso. Ojalá y fuera todo tan fácil como darle a la máquina de hacer empresarios. En todo caso, quiero dejar constancia que hoy se ha celebrado la primera reunión del patronato de la Fundación Factoría de Emprendedores de Castilla-La Mancha, donde se ha aprobado el plan de actividades para 2009.

La Fundación nace por el propósito de varias entidades de la región, principalmente la Junta de Comunidades pero también Universidades, Cajas de Ahorros, CECAM y AJE, de desarrollar un instrumento que coordine, ante el posible emprendedor, la mayor parte de las iniciativas que se están desarrollando de apoyo a la creación de nuevas empresas; e igualmente, para contribuir a promover el espíritu emprendedor, especialmente en la educación reglada.

Por el momento existe una página web http://www.factoriaemprendedores.com donde pueden descargarse algunas herramientas que ayuden a realizar el plan de empresa, así como información sobre actividades formativas, recursos, etc., que se irá ampliando próximamente.

En mi calidad de patrono y secretario de esa Fundación, cualquier sugerencia o iniciativa para contribuir a realizar mejor su labor será bienvenida.

Según hemos analizado en CECAM, los problemas de acceso a la finación son el principal obstáculo a la hora de poner en marcha un nuevo proyecto empresarial. Entre otros instrumentos, esperamos que en los próximos meses esté aprobada la constitución de una Sociedad de Garantía Recíproca, Aval Castilla-La Mancha, que se ha constituido por casi doscientas pymes con el apoyo de la Administración y las principales entidades financieras. Este instrumento servirá para avalar antes los bancos, entre otros, los proyectos de nueva empresa. 

Y aunque no son buenos tiempos para la lírica empresarial, al menos habrá que ir sembrando para cuando lo sean.

martes, 3 de febrero de 2009

Crisis y más crisis ¿pero dónde estamos?

Sugerencia (por si a alguien le puede servir de algo): ubique su empresa en el lugar correspondiente. Si no lo tiene claro, colóquese en la parte inferior. No dé nada por perdido (pero sea cuidadoso con su patrimonio y su responsabilidad legal) y tenga en cuenta que se están generando nuevas oportunidades.

Si está en la parte derecha de la tabla tiene mucho a su favor (usted puede mirar a medio plazo mientras otros se centran en el corto), aunque seguramente muchos deberes por delante (la escalera de los deberes de su estrategia empresarial) y una obligación de no bajar la guardia. Podrá aprovechar mejor que otros los cambios del mercado y las oportunidades. Mire a su alrededor y trate de ver dónde estará su empresa dentro de un año. En teoría, debería tener mayor poder de negociación y cuota de mercado.

Si está en la parte izquierda, trate de minimizar al máximo sus operaciones, céntrese en aquellas inversiones que generen caja rápidamente y deseche cualquier inversión a medio plazo, focalícese en minimizar sus necesidades operativas de fondos (necesidades de stocks, plazos de pago...), renegocie con proveedores y financiadores (si es posible), reduzca sus costes al mínimo, no sólo reduciendo costes fijos y variables poco productivos, sino depurando los procesos. Y no se ciegue por su posición de ventaja competitiva: sus prioridades son ahora a corto plazo.

lunes, 2 de febrero de 2009

Frases (10)

La competencia ya no será entre grandes y pequeños, sino entre rápidos y lentos.
Nikesh Arora
Vicepresidente senior de Google

Esta frase da muchísimo juego para hablar de estrategia empresarial, de crisis, de marketing, de tecnología... A título de ejemplo: ¿se puede ser grande y rápido? ¿aprovechan realmente las empresas pequeñas la ventaja de su rapidez? ¿es esta frase aplicable a todos los sectores?; es decir, ¿las economías de escala no siguen siendo una gran ventaja en muchos de ellos?; ¿es la economía de escala equiparable a la economía de red en las propuestas de valor 2.0?...

miércoles, 28 de enero de 2009

Por fin: la solución a la crisis

Es sabido que el arte, como casi todo, es objeto de inversión de capitales. En la medida en que se trata de un bien escaso y valioso, personas o entidades con mayor o menor poder adquisitivo y suficientes conocimientos o asesoramiento en la materia, invierten en obras de arte con objeto de obtener una rentabilidad en el tiempo.

Cuando la rentabilidad de muchas inversiones es hoy tan baja y cuando la prima de riesgo de cualquier cosa (incluídos los países) se incrementa constantemente, los ojos de los inversores seguramente se fijen en valores como el arte.

Pero es la primera vez que veo una vinculación tan clara entre arte y rentabilidad, o quizás debería decir entre rentabilidad y arte. En una ingeniosa aproximación a esta dualidad, Salathé (autor del applet que, convenientemente difundido por Yoriento, ha contribuido a llenar de flores muchos blogs) y White venden ¿obras de arte? a la misma vez que emiten un bono: se comprometen a recomprar el cuadro a fecha cierta por un importe establecido que incluye el principal más un lógico interés (de más o menos un 12% anual calculado a lo bruto). Y ese es precisamente el cuadro: el texto del título emitido.

Lo importante de este tema, meramente anecdótico, es la originalidad. Una aproximación diferente a un concepto antiguo; una fusión de dos acepciones de un mismo concepto.

El principal activo para salir de la crisis es precisamente el autor de esta inventiva: el cerebro. La capacidad para desarrollar nuevas ideas, para ver las mismas cosas de forma diferente, para hacer nuevas propuestas de valor...

Quien se queja del cambio y no se adapta a él no tiene posibilidades; quien no convierte las amenazas (llámense productores asiáticos, consumidores "caprichosos" o clientes que alargan pagos) en oportunidades es parte del problema.

Por mi trabajo estoy todo el día poniendo paños calientes encima de la crisis. Lo más fácil para mí sería hacerlo también fuera de mi trabajo, en este blog, comprendiendo situaciones, buscando culpables o dando la razón a todo el mundo (que, además, en la mayoría de los casos la tiene). Lo difícil es llamar a las cosas por su nombre y decir que, realmente, la solución a la crisis no la tienen otros sino sólamente tu y yo encima de nuestros hombros.

lunes, 26 de enero de 2009

Frases (9)

Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política.

Barack Obama, en su discurso de toma de posesión.

Ojalá sea verdad. Y ojalá se tomara también aquí como hoja de ruta: el fin de las falsas promesas y de los dogmas gastados.

lunes, 12 de enero de 2009

Innovación individual o de grupo

Dos conclusiones resumen el artículo que publicaba el NY Times bajo el título "For innovators, there is brainpower in numbers":

- Se confirma (al menos en una inicial aproximación empírica) lo ya sabido: que la creatividad y la innovación surgen mejor del trabajo en red de profesionales de diferentes perspectivas (esto de las perspectivas es importante, como ya dijimos tiempo atrás) antes que del trabajo en solitario del innovador. Y no significa esto sólo que el trabajo en equipo sea mejor que el trabajo individual, sino también que el trabajo en red que favorece y representa pequeños pero constantes avances ofrece mejores resultados incluso que el trabajo en grupo tradicional. La mejor innovación no son unas pocas y formidables ideas, sino una concatenación de pequeñas ideas, fomentadas por una cultura de trabajo adecuada.

- El brainstorming como herramienta de trabajo en equipo no es eficaz: las personas que participan en él muchas veces supeditan las propuestas que realizan a su interés personal en la empresa, lo que hace que muchas propuestas no se realicen por temor a ser juzgados o que las mejores se reserven para cuando pueda obtenerse mejor rentabilidad personal de las mismas.

lunes, 5 de enero de 2009

Web 2.0: siempre de obras

¿Soy yo que estoy espeso o esto de integrar entre doscientas cincuenta plataformas dos punto cerísticas es un poco heavy? ¿Por qué me dará por apuntarme a todo lo que va saliendo? Lo único a lo que me resistía numantinamente era a Twitter y también caí.

Ya comenté hace tiempo que me cuesta acostumbrarme a la sobrealimentación de información. Me entra por todos lados; veo enlaces potencialmente interesantes a los que estoy suscrito en el Feed Reader y ahora Twitter es una locura de avisos de posibles temas de interés. Afortunadamente, pronto he aprendido a convivir con la abundancia informativa sin efectos secundarios aparentes. 

Aparte, recibo actualizaciones de Linkedin, de Facebook, enlazo cosas en Delicious y busco widgets para integrar todas esas cosas. Cuando enlazo mi micro-blogging en Twitter con mi estado en Facebook (si quisiera quitarlo no recordaría dónde lo hice), veo que puedo compartir enlaces en Frienfeed y que la tropa se lo está pasando pipa compartiendo música en Blip.

Vamos, que a poco curioso que seas te pasas el día intentando arreglar la situación, y cuando crees que la tienes resuelta resulta que tienes que volver a empezar. 

Digamos que la web 2.0 no sólo está en beta permanente, sino que también están en permanente construcción nuestras relaciones personales con ella.

Bueno, para orientar un poco sobre mi ubicación en alguno de estos sitios, he puesto en el lateral del blog (que sigue siendo mi principal punto de referencia) unos poquitos enlaces donde podrás encontrarme en la nube de Internet. Por allí nos veremos.

Actualización posterior: sin arreglo (ya estoy en Frienfeed y en Blip).