jueves, 30 de octubre de 2008

Innovación abierta y pequeñas empresas

A pesar de que en innumerables ocasiones hemos expuesto que la innovación no debe estar reservada a las grandes empresas, lo cierto y verdad es que para las empresas grandes la innovación, como la hemos conocido tradicionalmente, a la par que ha sido una necesidad imperiosa para poder ser líderes, ha sido especialmente más accesible por simple economía de escala.

Pero los mercados cambian y todo se desarrolla a una gran velocidad. Y así, con el transcurso del tiempo, el modelo de innovación cerrada donde la empresa protegía la innovación desarrollada por sí misma como uno de sus principales activos, se está viendo superado por los acontecimientos. Fundamentalmente, dos son las razones que están haciendo quebrar el modelo tradicional de innovación: la reducción de los beneficios, ocasionada por el acortamiento de la vida media de los productos nuevos que se lanzan al mercado, y el incremento de los costes. Ello, unido a otras variables, produce que la innovación con el modelo tradicional “cerrado”, basado en el desarrollo propio y el control de la propiedad intelectual, empiece a resultar cada vez menos competitiva.

Desde hace tiempo se habla de un nuevo modelo “abierto” en el que se maximizarían los ingresos por la vía de recursos adicionales a través de licenciar el conocimiento generado y que no es estratégico, el incremento del tamaño o la cuota de mercado, el más rápido alcance la masa crítica necesaria, etc. Y a la vez, se reducirían los costes por la vía de ahorros de tiempo en el desarrollo de la innovación o la conversión en variables de una parte importante de unos costes que antes eran fijos.

Para lograr esto, el modelo “open innovation” que apuntaba originariamente Eric von Hippel referido a los usuarios y que ha ampliado recientemente Henry Chesbrough, autor del término, se traduce en que tanto los agentes internos de la empresa como los agentes externos (e incluyamos aquí a todo el que pueda aportar algo de valor en la cadena de la innovación) participan en el sistema. La innovación abierta pone el acento en un modelo de negocio diferenciado, en apoyarse en unas capacidades estratégicas de mayor valor que la competencia, en una eficiente gestión del conocimiento y en favorecer la participación de otros agentes. Participación que ha de servir para reducir los costes, acelerar la innovación, hacer co-partícipes a muchos del proyecto y a incrementar sustancialmente la creatividad.

La innovación abierta es una buena noticia para las Pymes y para los profesionales valiosos. Entre todas las aproximaciones posibles a esta idea, si nos ceñimos en exclusiva a la de los costes, me recuerda en parte esta cuestión a cuando, hace ya bastantes años, las grandes empresas nos hablaban del “outsourcing”; o sea, lo que todos conocemos hoy como subcontratación. La apertura de las empresas a la prestación de servicios que no formaban parte del “core” del negocio por parte de otras, ofreció oportunidades a empresas pequeñas que se diferenciaban, fundamentalmente, por la competitividad en costes.

Del mismo modo, la apertura de la innovación a las aportaciones de otros (consultores, ingenierías, diseñadores, desarrolladores, proveedores de innovación vía licencias, etc., etc.), ofrecerá ahora una nueva gama de oportunidades a quienes, en este caso, se distingan por el valor que aportan. La variable a tener hoy en cuenta y que no existía hace años son las nuevas tecnologías de la comunicación, que hacen fácilmente visible y accesible el valor allí donde se encuentre, aunque sea desde las antípodas.


"Desde las antípodas" es el título de la tribuna que escribo mensualmente en Negocio & Estilo de Vida. Este artículo se ha publicado hoy.

domingo, 26 de octubre de 2008

¿Liberalismo o Estado?

Estoy de acuerdo con Álvaro en que estamos viviendo, en lo económico, un momento histórico que, en alguna medida, cambiará la forma de actuar de las instituciones con poder económico en el futuro. Seguro que, con cierta perspectiva, podremos hacer un análisis más frio.

Pero en momentos como éste hay que mantener la cabeza fría y no dejarnos llevar por los vaivenes de las teorías económicas. Me explico. Greenspan ha reconocido, al fin, el error al no regular ciertos derivados. Sarkozy dice que estamos ante el final del capitalismo y que hay que "refundarlo". Y ya en el extremo, algunos representantes de lo público (no economistas) se acuerdan mucho de Keynes y reclaman una vuelta al Estado interventor y la política de gasto público como dinamizador económico, cuando la historia ha demostrado que ese modelo aplicado de forma rigurosa genera inflación unida a desempleo y recesión; es decir, estanflación.

Que en el sistema liberal hayan existido fallos, como los que reconoce Greenspan, de exceso de liberalización y falta de control, no quiere decir que el sistema no sea positivo en su fondo. Y si no, miremos dónde están los Estados que no lo tenían. Parece que ahora se quiere hacer leña del árbol caido, y se critica al monetarismo cuando ha sido precisamente la mala aplicación de la política monetaria la que ha contribuido especialmente a la situación actual. ¿Por qué ha mantenido el BCE los tipos artificialmente bajos durante estos años, en época de fuerte crecimiento económico y relativamente alta inflación? ¿No ha sido ese el motivo de la creación de, por ejemplo, una fuerte burbuja inmobiliaria?

En mi opinión, en el término medio ha estado siempre la virtud. Ni ultraliberalismo ni intervencionismo. La política monetaria bien aplicada es un instrumento imprescindible para evitar la inflacción y contribuir a minimizar los ciclos económicos; y una política fiscal restrictiva y un control del gasto público se ha mostrado positiva para favorecer el crecimiento, al igual que una expansión de la inversión pública junto con el propio gasto social anticíclico son una ayuda para recuperar la crisis.

En todo caso, no debemos perder la perspectiva de las reformas estructurales que sabemos que necesitamos para crecer en el futuro. Y precisamente es en momentos de crisis cuando esas reformas, si bien puede que no sea factible aplicarlas en su totalidad, es posible apuntarlas, pues la sociedad comprende y admite ahora más claramente su necesidad.

Unas cuestiones de lego en economía que creo que deberían aprenderse de esta situación:

- Me parece que las bases sobre las que se asientan los modelos económicos son demasiado simples. Sirven para explicar con cierta racionalidad la realidad, pero en situaciones de excesiva tensión parece que no dan previsiones muy ajustadas. El comportamiento de los colectivos humanos es más complejo que todo eso y difiere de unas situaciones a otras y de unos países a otros.

- Las autoridades económicas que centran su atención en el mercado del dinero debieran no perder el pulso a otros mercados, como ha sido el inmobiliario. Permitir recalentamientos artificiales de un mercado no controlado, como ha sido este caso, producen situaciones de crisis que podrían haber sido evitadas con un crecimiento más acorde.

- Una política monetaria común (BCE) tiene sentido cuando el mercado es común. Cuando cada mercado (en este caso me refiero a Estado) lleva su propia dinámica, la política monetaria que a unos beneficia a otros quizás les perjudique. No digo con esto que estar en el Euro no haya sido y esté siendo una ayuda impagable para la economía española, pero sí pienso que el Gobernador del Banco de España no hubiera dejado que la economía española creciera como lo ha hecho. En algo nos beneficiamos y en algo nos perjudicamos. El resumen de este punto no es que debiéramos volver a una política monetaria nacional, sino al revés, que realmente deberíamos tener un mercado único sin grandes diferencias por cuestiones fiscales, regulatorias, etc. Y no vamos precisamente por ese camino.

- Y por último, habría que reflexionar sobre la moralidad de las cosas. Un sistema económico que ha premiado la creatividad financiera y donde los altos ejecutivos sólo estaban para jugar a la mejora de la rentabilidad del trimestre anterior, aunque ello fuera poco menos que imposible, no es el mejor modelo para un crecimiento sano. Por fortuna, esto afecta sólo a unos pocos (la mayoría seguimos pensando que las empresas están para producir bienes y servicios valiosos por los que otros están dispuestos a pagar), pero el efecto arrastre de sus acciones sobre el resto se ha demostrado que es enorme. Si os interesa esto como a mí, os aconsejo esta reflexión sobre la verdadera necesidad de valores y una RSE auténtica en la gran empresa. Aquí sí le doy la razón a Sarkozy cuando dice que es la hora del capitalismo ético.

viernes, 24 de octubre de 2008

La importancia de no tener nada

Un pájaro que volaba libremente decidió posarse a descansar en una rama. Tras un tiempo allí se habituó al entorno y al descanso; consideró que allí se encontraba muy bien y dejó de volar. Cuando alguna vez pensaba en avanzar se decía a sí mismo: estoy cogido a la rama y no puedo soltarme; es la rama la que no me deja volar.

Si hubiera volado ¿qué hubiera encontrado? Incertidumbre, mayores esfuerzos, quizás sitios mejores, quizás no, seguro que nuevas vivencias...

Los seres humanos nos aferramos a las cosas (o a las personas) como si pudiéramos poseerlas, como el pájaro a su rama. El miedo a perderlas nos bloquea.

Desde un punto de vista intelectual, no debemos considerarnos poseedores de nada. La vida es un flujo de cambios, debemos disfrutar de lo que tenemos cuando lo tenemos, quizás mañana esa persona no esté o ese estatus no exista. El pasado no puede cambiarse; el futuro está por escribir.

Tenemos un miedo al cambio, pero los cambios están ahí. Adoptar esa actitud de falta de propiedad y de provisionalidad nos ayudará a admitirlos y a ser más felices, disfrutando lo que tenemos, admitiendo lo que dejamos de tener y convirtiéndonos en protagonistas para lograr aquello que deseamos: somos libres, la rama es una escusa.

jueves, 23 de octubre de 2008

Sin Technorati ni sonotone

Quien tenga un blog sabrá lo que significa no saber quién te enlaza. Por alguna razón, desde hace ya tiempo, Technorati no me aporta casi nada: no me informa de los enlaces al blog. Y la razón de mi "enfado" no es ni mucho menos que uno busque authorities ni estar en la bloguía del empleo ni en ninguna otra de las que miran las estadísticas de technorati, sino que estoy como el que quiere mantener una conversación con el sonotone averiado.

Existe una especie de regla no escrita entre quienes tienen blog, o así lo interpreto yo al menos, por la cual todo el mundo damos por supuesto que, cuando enlazamos a alguien, ese alguien tarde o temprano lo sabe. De esta forma, involucramos y nos involucran en "conversaciones" entre blogs y dentro del blog de cada uno. Así, es bastante probable que pueda interpretarse como descortesía bloguera o simple desinterés lo que, en mi caso, no es sino una manifiesta sordera 2.0. Pido disculpas.

Y así, si no es porque navego por blogs conocidos y otros no tanto, no me entero que Miguel me invita a un meme, que Mario tiene un blog, que también se ha animado Arturo, que Carlos va a ir a Guadalajara, que Fabián ha vuelto, que eKaizen también ha vuelto aunque se haya ido y que Yoriento de vez en cuando me cita en su bar de la orientación, entre otras muchas cosas que seguro que no escucho.

Por favor, comuniquen conmigo a través del lenguaje para sordos. ¿Y dónde se pueden pedir responsabilidades por los daños y perjuicios sufridos?

lunes, 20 de octubre de 2008

Medida drástica para resistir la crisis de liquidez

Me comentaba días atrás un pequeño empresario que, dada la imposibilidad de acceder a financiación bancaria, quería poder mantener el tipo en la crisis con los mínimos recursos. De esta forma podría ponerse a una empresa en una especie de situación de "hibernación", con el mínimo uso de recursos imprescindibles para así sobrevivir hasta la "primavera".

No tengo demasiado tiempo para desarrollar la idea y renozco que necesita cierta explicación. A lo mejor suena extraña, pero es lo que dice la teoría. La idea en resumen sería reducir ventas (algo nada difícil teniendo en cuenta que la demanda se está reduciendo). En la medida en que para mantener un nivel alto de ventas necesito mucha financiación a corto (para financiar la caja mínima, el stock mínimo necesario y la financiación a los clientes), siempre que reduzca ventas reduciré esas necesidades de financiación externa.

Claro que una empresa no está para vender lo menos posible, dado que es de suponer que cada venta aportará un margen de contribución unitario que sirve para sostener los costes fijos y variables de producción, primero, y para generar el anhelado beneficio, después. Por ello no pueden reducirse las ventas sino, como mucho, hasta un punto en que, al menos, se cubran los costes fijos totales (los cuales deberían también reducirse en lo posible) más los gastos financieros.

En resumen y utilizando algunas palabras técnicas: dado que no obtengo financiación a corto y que el servicio de la deuda es superior al ROI, una solución para resistir dicha carencia, si no puedo incrementar mi fondo de maniobra con recursos propios, pasa por reducir mis costes fijos y reducir las NOF siempre que, en la parte que aportan las ventas, no se alcance el break even point.

Otros consideraciones sobre la crisis:

viernes, 17 de octubre de 2008

Subprime con humor

Bueno, ahora está de moda meterse con la Banca de Inversión norteamericana y sus refinadas obras de ingeniería financiera. Vi este vídeo hace ya bastantes meses, pero hasta ahora no lo había encontrado subtitulado. Sería gracioso si no fuera verdad.


Vía Enrique Meneses

jueves, 16 de octubre de 2008

La labor del lobbista

Recientemente asistí a una cena-coloquio organizado por Women in Business del IE (su blog). El ponente fue Juan Verde, miembro del Comité Electoral de la campaña de Barack Obama, especializado en el voto hispano, y presidente de The Climate Project Spain.

Asistí interesado por la cuestión del funcionamiento de los lobbies en Estados Unidos, instituciones que allí cuentan con mayor tradición, entendiendo que lo que allí suceda tendrá, con sus matices, una futura traslación al funcionamiento de éstos en Europa y España.

Una parte importante de mi trabajo, además de la dirección de una entidad de servicios a empresas y organizaciones empresariales, se enfoca sobre la actuación como lobby de los intereses generales del colectivo empresarial en su conjunto. Debo decir además que esta faceta me resulta particularmente atractiva.

En España los lobbies son percibidos socialmente de forma negativa. Se asimilan usualmente a poder en la sombra que lleva aparejado el empleo de prácticas de cualquier tipo para conseguir sus objetivos de influencia sobre quienes ostentan el poder legislativo o ejecutivo en las Administraciones.

Sin embargo, sin perjuicio de que la excepción es lo que destaca, nada está más alejado de la realidad. En todo el mundo, las asociaciones empresariales somos, junto a los sindicatos, los lobbies más importantes. Existen además otros destacados como asociaciones civiles de colectivos concretos (consumidores, etnias, discapacitados, etc, etc.), asociaciones y fundaciones de promoción de determinados tipos de comportamientos o de defensa de determinados valores (ecologistas, defensa de la familia, religiosos...), think tanks, y un largo etcétera.

La función de lobby se ejerce generalmente a través de asociaciones, pero también la llevan a cabo agentes particulares para sus propios intereses, normalmente empresas de gran tamaño, a través de sus propios mecanismos de relaciones. Existen relativamente pocas empresas que se dedican a prestar servicios de lobby para otros, y las que lo hacen no lo suelen manifestar de esa forma, precisamente por la connotación negativa que socialmente tiene.

En general creo que el mundo de los lobbies es muy desconocido y por ello poco valorado. En aquella cena, por ejemplo, una interviniente llegó a comentar que los lobbies en España estaban prohibidos, cosa totalmente errónea.

Tres son las cuestiones que, en una primera aproximación, deben tenerse en cuenta en relación a este aspecto:

- Comportamiento: me parece no sólo legítimo, sino saludable, que las empresas o la sociedad civil intenten hacer patentes sus intereses ante quienes ostentan el poder político. Lógicamente, ello debe hacerse utilizando únicamente la fuerza de los argumentos.

- Transparencia: es bueno que se conozcan los agentes y las actuaciones que se desarrollan. La transparencia es una buena medicina preventiva.

- Intereses particulares versus intereses generales: lógicamente, la función del responsable público es velar por los intereses generales de los ciudadanos. Conocer y valorar las posiciones de todas las partes interesadas, no sólo es una cuestión de pura lógica antes de adoptar cualquier decisión, sino que es también una obligación legal.

No obstante los cambios que en esta materia se han producido en EE.UU. y que se están queriendo llevar a cabo también en Bruselas en los lobbies que actúan ante las instituciones comunitarias, no parece que las acciones para mejorar la transparencia o regular el comportamiento de los lobbies hayan redundado en una mejor percepción social.

Profesionalmente, para lobbista no se estudia en ningún sitio y tampoco existen metodologías demasiado desarrolladas para llevar a cabo esta tarea. En general creo que se necesitan profundos conocimientos del funcionamiento de la Administración Pública y de los partidos políticos, conocimientos técnicos serios de las materias a abordar, de estrategia de marketing y de comunicación, habilidades de comunicación interpersonales, de negociación y especialmente empatía.

martes, 14 de octubre de 2008

miércoles, 8 de octubre de 2008

Ponle un cero a tu empresa



No suelo comentar sobre mi trabajo en el blog; sin embargo en este caso he querido compartir este vídeo. Se trata de un spot televisivo que se está emitiendo actualmente en algunas cadenas a nivel autonómico y que se enmarca en la campaña de comunicación del Programa Accidentes Cero, una iniciativa puesta en marcha por CECAM para mejorar la información de las empresas en materia de prevención de riesgos laborales y contribuir a reducir la siniestralidad laboral.

martes, 7 de octubre de 2008

Las empresas y la crisis (II)

Retomo el artículo anterior y, tras detallar los principales efectos que sobre las empresas está teniendo la actual crisis económica, intentaré ahora identificar algunas acciones que la lógica dicta que deben tenerse en cuenta a la hora de gestionar esta situación. Por este orden:

1. Empezar hablando de previsión cuando la crisis ya está aquí no tiene demasiado sentido, pero debe tenerse en cuenta que muchas de las acciones deben haberse previsto y afrontado con anterioridad. Cierto es que el alcance de la crisis es mayor de lo inicialmente previsto, pero no es menos cierto que se saldrá de la crisis en mejor situación en función de lo previsor que se haya sido. Dos son las cosas que hubiera sido más fácil tener previsto con anterioridad (si bien eso no es óbice para que puedan afrontarse ahora).

  • Un balance saneado, sin excesivo apalancamiento. Aunque generalmente son los propios bancos los que han venido cuidando (en el caso de las Pymes) de que no exista un ratio de endeudamiento excesivo, lo cierto es que durante los últimos años el dinero ha corrido con facilidad y se ha sido algo más flexible. Como además el dinero era barato y los retornos a las inversiones altos (es decir, existía un apalancamiento positivo) acometer proyectos con capital bancario era una verdadera tentación. Si de la noche al día los bancos piden balances modélicos para acceder a su financiación, está claro que lo tendrá algo más fácil (y tendrá menos costes) quien cuidó de mantener una estructura del pasivo acorde con su actividad. Pero nunca es tarde.
  • Alternativas a la demanda tradicional: la empresa debería tener desarrollado un mix adecuado de productos, con variadas rentabilidades pero que le permitan diversificar el riesgo en caso de contracción del consumo de sus productos principales. Haber destinado recursos a desarrollar una marca potente es también una cierta garantía. La diversificación de mercados acometiendo la actividad exterior cuando ello es posible es también una necesidad que debe haberse venido realizando en los últimos años; es difícil improvisar cuando las cosas se ponen complicadas. (El otro día me comentaba un empresario, enfocado en los países del este, que está ahora vendiendo más que nunca). Para todo ello es imprescindible disponer de un adecuado modelo de negocio y una propuesta de valor diferenciada.
2. Reducir costes: aún habiendo hecho los deberes, lo primero es lo primero y antes de hacer cualquier otra cosa, debemos reconocer que en épocas de bonanza las cosas se relajan, crecen quizás demasiado los costes de backoffice y no se optimizan adecuadamente los procesos. Lógicamente, esto no quiere decir empezar a recortar a diestro y siniestro, porque la mejor manera de hacer desaparecer una empresa es empezar a eliminar actividades no productivas y repartir los costes entre las otras, haciéndolas a su vez improductivas, y así seguir hasta el final. Hay que mejorar la gestión de costes y también priorizar a la hora de hacer los presupuestos.

Un problema mayor de costes lo tendrán las empresas con mayor apalancamiento operativo, dado que eso las convierte en más rígidas.

Reducir costes incrementa el margen, lo que hace que incluso con menos ventas se mantenga la rentabilidad.

3. Y si con el cinturón bien apretado se considera que se puede sortear la borrasca, interesará entonces centrar el presupuesto de marketing en acciones que sean verdaderamente rentables, enfocarse en conocer mejor las nuevas necesidades del cliente y aprovechar las nuevas oportunidades que siempre surgen en los cambios, enfocando hacia ellas la acción comercial.

En fin, son unas opiniones rápidas y muy generalistas.  Por supuesto, no son extrapolables a cualquier empresa; cada sector y empresa es un mundo. Si no fuera así, poco trabajo tendrían los gerentes y los consultores.

viernes, 3 de octubre de 2008

Las empresas y la crisis (I)

No quería pasar en el blog de puntillas por la crisis sino afrontar las cosas como vienen. Las medidas de política económica y fiscal que se deberían adoptar ya las hemos puesto negro sobre blanco hace tiempo en CECAM. Sin dejar de mirar lo que otros pueden y deben hacer para contribuir a superarla cuanto antes y salir lo más indemnes posibles, y hasta reforzados de esta situación si se puede, lo cierto es que las empresas están también en la tesitura y la obligación de afrontar su parte de esfuerzo, por la cuenta que les tiene.

Sin entrar a comentar la situación macro, que está más que archiexplicada, para que se comprenda mejor qué puede hacerse a nivel de cada empresa, detallaré primeramente algunos de los principales efectos que la crisis está teniendo, a mi juicio, sobre la actividad empresarial, sin perjuicio de que puedan después salir algunos otros.
  • Dificultad de acceso de la financiación bancaria: las empresas no pueden acceder a financiación bancaria con facilidad debido a la falta de liquidez del sistema financiero. Esto no sólo supedita cualquier posibilidad de inversión en activos fijos o inversiones en proyectos sino que pone en serias dificultades la financiación de las necesidades operativas de fondos o, dicho de otro modo, el dinero que se necesita para operar con solvencia en el día a día, teniendo en cuenta los niveles de stocks y tesorería necesarios así como los plazos de cobro y pago.

  • Incremento de los costes: fundamentalmente los costes de la energía (España es uno de los países con mayor dependencia energética exterior del mundo) y los costes financieros, fruto de la restricción de liquidez bancaria y del incremento de la prima de riesgo. Paradógicamente, a pesar del incremento del desempleo, también crecen los costes salariales a consecuencia de un mercado laboral rígido y un sistema retributivo con una gran componente fija, cuyas variaciones van ligadas a indicadores de precios (que son singularmente altos en la actualidad) y no a la productividad.

  • Incremento de la morosidad: de poco te sirve vender si no te pagan. A causa de las dificultades de financiación se está produciendo un incremento muy importante de la morosidad, lo cual supone soportar nuevos costes que pueden llegar a comprometer seriamente la actividad de la empresa. La morosidad tiene un efecto arrastre en cascada.

  • Fuerte reducción de la demanda: es decir, del consumo. La reducción de la demanda tiene su base, para algunas empresas, en el parón del sector de construcción, del que vivían o al que proveían, y para otros en una reducción del consumo industrial y doméstico fruto de la incertidumbre y del aumento del desempleo. Por poner un ejemplo, las ventas de automóviles han disminuido más de un 30%. La demanda ha sufrido además una ralentización en todo el mundo, con lo que la actividad exterior también se ve perjudicada. La disminución de la demanda no afecta a todos los sectores y empresas por igual, pero es de imaginar que se irá haciendo extensiva a la generalidad.

  • Incertidumbre: aunque se sabe que será largo y difícil, no se sabe a ciencia cierta cuánto va a durar esta situación ni su profundidad en cada sector. Esto dificulta cualquier toma de decisiones de cierta relevancia y paraliza los nuevos proyectos e inversiones.

  • Reducción de precios: para hacer todo más difícil, en ciertos sectores se genera una tendencia a reducir los precios, ya que empresas con fuertes costes fijos tienden a vender con menos rentabilidad o incluso a pérdida con tal de financiar una parte de esos costes.
Dejo para un siguiente comentario la enumeración de qué acciones se pueden llevar a cabo para salir airoso de esta situación, pero si te animas puedes dejar alguna idea en los comentarios.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Un mes del nuevo dominio

Cuando ha pasado ya un mes desde que el blog funciona en su nuevo dominio, pasados los problemas de los primeros días y a pesar no de haber sido un mes con constancia en esto de publicar, veo con cierta sorpresa que, en estos 30 días, se han incrementado el número de visitas y de páginas vistas en casi un 70% respecto a Junio (descarto Julio y Agosto por aquello de que no son meses normales) y se han incrementado los suscriptores casi en un 60%. Con 94 suscriptores empieza a darle a uno respeto a ver si va a escribir tonterías demasiado gordas. Se ve que hemos vuelto todos de vacaciones con fuerza.

El único que me ha tratado mal ha sido Technorati que se ha vuelto un poco loco y además ha perdido todos los enlaces anteriores al cambio.

Gracias una vez más por estar ahí.