martes, 30 de diciembre de 2008

Empezar con un fin en la mente

Ahora que empieza a ser tiempo de propósitos y de objetivos para el nuevo año ¿Por qué no dedicar el tiempo necesario a plantearse seriamente cuál es el objetivo vital que tenemos? No sea que al final nos pase como al de la maleta de este vídeo.

¿Cuántas vidas se han vivido en el mundo persiguiendo un fin que no era lo que realmente esa persona hubiera querido? ¿Cuántas veces el día a día, la presión, la falta de planificación vital, nos orientan hacia unos objetivos que no están alineados con nuestros principios? ¿Y a cuántas cosas renunciamos para conseguir ese fin, si es que lo logramos?
En mil libros, películas... que recogen la sabiduría de una vida entera, he leido o escuchado: he gastado toda mi vida en pos de un sueño equivocado. Y eso cuando hay un sueño identificado, pues en ocasiones nuestro objetivo nos lo ocultamos a nosotros mismos o seguimos sencillamente la inercia.

En el fondo, vale la pena "gastar" unos minutos o unas horas, días o semanas, en preguntarse qué es lo que realmente uno quiere, antes de darse cuenta del error cuando no queda ya demasiado tiempo de reacción. Ya lo decía el filósofo aquel.



El vídeo, vía t-orienta
Título del post basado en el hábito segundo de Stephen Covey

6 comentarios:

Yoriento dijo...

Ay, Félix, cuando ya tenemos lo que queríamos, empiezan a gustarnos otras cosas, y es más fácil seguir acomodados que perseguir las novedades. Más fácil y a veces más práctico y razonable, depende.

En fin, un tremendo debate...


(el enlace a la historia del Rey Pirro, tiene un error, le sobre el segundo http//)

Félix dijo...

Tienes razón. Como seres humanos buscamos la felicidad; y como es sabido que la felicidad está en el camino y no en el destino, nos pasamos la vida en el camino hacia nuevas metas, que abandonamos cuando las logramos ;)

Lo anterior es una broma. Ojalá fuera todo tan sencillo como lo acabo de contar.

Inma :o) dijo...

Totalmente de acuerdo, pero hay que reconocer que ciertas rutinas nos resultan reconfortantes cuando necesitamos esconder la cabeza bajo el ala, un poco mareados de este vertiginoso camino, por mucho que normalmente nos guste viajar a toda velocidad sacando la cabeza por la ventanilla...¿o no?
Para amantes de esas pequeñas rutinitas
http://www.youtube.com/watch?v=YlSDiQjNtuA&feature=related
Feliz, feliz, Año Nuevo

Yoriento dijo...

Inma, la Marcha Radetsky es una gran rutina¡¡ Yo estoy un poco contigo: los cambios están sobrevalorados, y unos pequeños ajustes en los hábitos diarios pueden traer grandes efectos.

Feliz año¡

Félix dijo...

Y yo me lo perdí.

Anónimo dijo...

laverdad quien la save cada uno tiene la suya yo soy de los que megusta el canbio a un que me aya llebado al guna serpresa todas me e enrriquecido