jueves, 15 de mayo de 2008

Viene la guerra de precios

La crisis actual y la crisis que se nos avecina: por ahí van todas las conversaciones ahora. En esta situación considero previsible una fuerte guerra de precios en algunos sectores, necesariamente perjudicial para la gran mayoría de las empresas. En mi opinión, los sectores más proclives:

- Actividades con grandes costes fijos y productos con escasa diferenciación, actividades industriales que además han incrementado fuertemente su capacidad, para así responder a una demanda creciente y que se encuentran ahora con escasas salidas como no sea acometer nuevos productos, nichos o abordar mercados internacionales. Dado que en algunos casos eso no es posible por la aportación de los costes del transporte al coste total, es fácil que la salida en estos sectores, salvo oligopolios que pacten no agresiones, sea una guerra de precios.

- Actividades con escasas barreras de entrada, tales como por ejemplo los profesionales de actividades anexas a la construcción, donde ejercer la actividad sólo requiere la formación o la experiencia y una escasa inversión. Cabe pensar que personas que pierdan su empleo en estos sectores se autoemplearán, con menores costes de explotación que las empresas ya establecidas. El exceso de oferta generará igualmente una guerra de precios que perjudicará a todos.

Las guerras de precios perjudican a la generalidad del sector pero benefician a los más fuertes financieramente, quienes concluida la batalla recogen la cuota de mercado de quienes no pudieron sobrevivir.

Una reflexión adicional sobre la crisis: un porcentaje nada desdeñable de los empresarios que ahora se enfrentan a ella nunca han conocido una, ya que una crisis generalizada no se produce desde 1992-94, hace 14 años. Quiere esto decir que empresarios de hasta 40 años de edad no han conocido los enormes impagos, la dificultad de la financiación bancaria, los obstáculos legales insalvables para atacar la morosidad y las decenas de cuestiones que han de tenerse en cuenta en estos casos.

¿Soluciones? Siempre hay. Épocas revueltas son épocas de oportunidades. Lo que hay que pensar hoy sin falta es si se decide capear el temporal (que tiene muy mala pinta) con el modelo de negocio actual aunque con los debidos ajustes en los costes, o si se deben producir cambios sustanciales y cómo afrontarlos.

6 comentarios:

eKaizen dijo...

Gracias por volver a iluminarnos con tus palabras.
Algo similar a lo que comentas lo he escuchado esta mañana en la radio, así que parece que habrá que ante tal situación, muchas empresas tendrán que reinventarse si quieren salir airosas.
Un saludo

Félix dijo...

No, si todavía me voy a la radio de tertuliano... XD

Gracias por tus exageradamente amables palabras.

Pilar Jericó dijo...

Hola Félix: Un blog muy interesante. Enhorabuena. Respecto a lo que mencionas, desde la asesoría de empresas estamos desarrollando programas de formación dentro de las empresas que consisten precisamente en que los que ya vivieron esta crisis les expliquen a los jóvenes cómo hacerlo. Los programas de mentoring son ahora más importantes que nunca.
En cualquier caso, como en toda crisis, habrá una selección natural del mercado al más puro estilo darwinista (en donde los mejores financieramente me temo que saldrán ganando).
Un saludo,
Pilar

Félix dijo...

Pilar, es un honor tu visita, sigo tus libros y conferencias.

Maria dijo...

En la medida de lo posible tengo la impresión de que las empresas que puedan irse hacia lo "verde" sobrevivirán mejor y contribuirán a domeñar la crisis atrayendo a otras.
PS// Me alegra ver que sigues aqui. Saludos

Félix dijo...

Aquí estamos, María, muchas gracias.