lunes, 24 de marzo de 2008

Teletrabajo: la desventaja de la virtualidad

Hace tiempo mantuvimos una más que interesante conversación sobre el teletrabajo, donde quedaron más o menos claras una serie de cosas: que es positivo para el trabajador en términos de conciliación de la vida laboral y familiar, que requiere una cultura empresarial basada en los objetivos y no en el tiempo de permanencia en el puesto de trabajo, de unos procesos diseñados para poder ser adaptados al teletrabajo, de unos cambios importantes en la forma de entender las relaciones laborales, la gestión de los recursos humanos, los sistemas de información..., y que es también una forma de que una persona realmente valiosa pueda trabajar para cualquier empresa del mundo, independientemente de donde esté.

Ante tal acumulación de condiciones, que representa una especie de caldo de cultivo casi ideal, no es de extrañar la escasa extensión de esta fórmula de trabajo en nuestra economía. Y a ello se unen los todavía escasos incentivos que supone para una empresa llevar a cabo está inversión. Los principales de estos incentivos pueden ser la mejora de la productividad (tema aún no muy aclarado), la reducción de costes de explotación y la mayor facilidad para atraer el talento. Este último me parece el más relevante. Hace poco asistí a una presentación de la directora de RR.HH. de Microsoft Ibérica, quien comentaba que ellos habían implantado el teletrabajo parcial para esto último, debido a las crecientes dificultades para encontrar techies del nivel que requieren. Pero aunque la falta de talento es generalizada, no todas las empresas lo sufren o lo perciben por igual.

Para venir a complicar un poco más este asunto, nos encontramos con un estudio de la Universidad de Durham realizado sobre teletrabajadores británicos el cual, buscando demostrar que se mantiene el nivel de compromiso con la empresa en el caso de los teletrabajadores, pone también de manifiesto un miedo de estos últimos a quedarse estancados en su carrera profesional.

Todos sabemos que en las empresas, como en cualquier organización, existe una gran parte de información que se transmite por cauces informales: la conversación en la máquina del café o radio macuto (como decíamos en la mili). Para un trabajador "virtual" sería mucho más complicado acceder a información valiosa para él sobre algunos aspectos importantes, como nuevas vacantes o proyectos.

Por mi experiencia de años, en España las cosas que se tratan en persona siguen aún generando mayor vinculación y compromiso que las tratadas por otros medios. Discusiones de meses se resuelven en una comida; en una conversación presencial obtienes información tangencial pero de alto interés para tus proyectos, o información importante que no habrías obtenido de otra forma. Al hilo de esto, merecería una reflexión aparte lo bien que funciona aquí el networking de tarjetas de visita y lo relativamente poco que funcionan plataformas virtuales como Linkedin o Xing.


Pero además existe para el teletrabajador el temor a que el jefe se olvide de uno. En realidad, es una especie de miedo a que no se valoren los resultados obtenidos, aunque la empresa esté diseñada para valorarlos. Que tu jefe "no se acuerde de ti" a la hora de un nuevo proyecto puede limitar tus posibilidades de desarrollo futuro de tu carrera profesional, no tanto porque no te ofrezcan una vacante, sino sencillamente porque no tuviste ocasión de brillar en proyectos con visibilidad.

En fin, nuevos argumentos para la reflexión y el debate.

15 comentarios:

eKaizen dijo...

Buen análisis profundizando los posibles porqués al no despegue del teletrabajo.
En muchos casos es prácticamente imposible el dejar de acudir a la oficina o a la fábrica. Pero lo que si se puede hacer en la mayoría de las ocasiones es liberalizar totalmente el horario, cumpliendo parte de él en el "sitio oficial" y otra parte en casa.
Pero para ello, todos tenemos que liberarnos de esa mentalidad de que lo importante es estar. No, no y no, lo importante es hacer, conseguir tus objetivos que es por lo que nos pagan.
Saludos

Anónimo dijo...

Yo pienso que el teletrabajo no tiene porqué ser todo o nada. Perfectamente puede ser una parte del trabajo y no toda la jornada. Así puedes tener flexibilidad para ir a la oficina antes o después.

Me parece muy interesante la reflexión sobre el temor a que se olviden de ti, porque es verdad que muchas veces si no estás parece que no existes. Pero eso es cuestión de mentalidad.

Interesante reflexión
Un saludo

Alberto

El Fabianaco dijo...

Me alegra primero conocer tu blog Félix (al que me apunto desde ya) y segundo me alegra el tema del Teletrabajo.
Soy socio fundador desde hace 2 años de Milrayas diseño y comunicación sl (www.milrayas.com), empresa ubicada en Ballesteros de Cva. (Ciudad Real). Nuestro modelo de trabajo ha sido este desde el comienzo, mis 2 socios compañeros y fundadores trabajan uno desde Valdepeñas y otro desde Toledo y la verdad es que podría extenderme bastante sobre este modelo de trabajo, pero para resumir, funciona.

Nosotros estamos convencidos y así lo planteamos en nuestros proyectos y en nuestra relación con los clientes.

Me ha gustado tu artículo bastante.

Félix dijo...

eKaizen y anónimo
es verdad que el teletrabajo puede ser una parte y no el todo; de hecho suele ser lo más normal; también es válido para determinadas épocas del año a tiempo completo, en las que se está fuera por motivos profesionales. En la medida en que se vayan desarrollando ejemplos que funcionan, como ocurre con la empresa de fabianaco, considero que se irá extendiendo, pero siempre hasta ciertos límites.

el fabianaco

¿no nos conocimos en Farcama? Desde luego yo he tenido en mi mesa la tarjeta de tu empresa, que es muy fácilmente identificable. Me alegra contar con la participación de empresarios manchegos, que es todavía escasa por estos lares. Sé bienvenido

Anónimo dijo...

Para mí el teletrabajo, es una maravillosa forma de no alejarse del mundo laboral, y que además, permite tener el placer, de tener atendida correctamente a la familia y el buén mantenimiento del hogar, pero llevas razón, aveces el jefe o persona que te encarga determinadas tareas, no sabe valorar ese trabajo, que en la mayoría de las veces combinas con la otra dificil tarea de mantener tu entorno familiar en condiciones.
Tu razonamiento es lógico, y piensas en esos casos, que el que te ordena, cualquier día de forma literal te acabe diciendo "Yo no me acuerdo de tí" cosa se se capta como dices tú, cuando no está valorando tu función. Conozco un caso muy próximo, donde el que manda, encarga de vez en cuando diferentes tareas que el no pueda realizar por X motivos, a una persona de confianza (precisamente su esposa) y esta jamás obtiene un "gracias" o un "no lo has hecho mal" quizá habiendo parentesco duele más, y ya no se realice el trabajo encomendado con ilusión, ni con pensamiento de que esa empresa prospere. Con lo cual aparece esa frase que tú has escrito;

"miedo de estos últimos a quedarse estancados en su carrera profesional".

A un empleado, aunque sea "virtual" hay que mimarlo, cuidarlo, preocuparse por él en determinadas situaciones y sobre todo, destacar su trabajo cuando sale bién, por supuesto dejando bién claro, quién es jefe y subordinado, y que este último "no coja el pié además de la mano"
Estoy de acuerdo, los asuntos que se tratan de tú a tú, generan vínculos mayores.
Siempre un placer leerte...;)

Félix dijo...

Bueno, no es cuestión de meterse uno a consejero de asuntos personales, pero la verdad es que para esa conocida tuya, creo que lo que habría que decirle es que sería muy importante que comentara con "su jefe" cómo se siente, pues cabe pensar que él no sea consciente de sus sentimientos o no le dé la importancia que tiene.

Senior Manager: dijo...

Hola Félix:
Yo pienso que, independientemente de nuestra cultura y de las fijaciones que arrastramos, el teletrabjo es el futuro irremediable de las empresas. No creo que sea un futuro abrupto pero si creo que finalmente vendrá y se aceptará como algo normal. Sobretodo si se quiere conservar el talento dentro del país, así que será necesario que las empresas ayuden más a conciliar porque muchos trabajadores están listos y dispuestos a hacerlo.

Me parece que es preciso que el empresariado comience a darse cuenta de que “las cosas” han cambiado y que los empleados podemos trabajar bien, e incluso mejor, sin la necesidad de estar presentes en la oficina. Es preocupante que debido a un tema cultural no se pueda lograr una conciliación positiva para ambas partes. La mujer es quien mejor lo aprovechará para de una vez por todas poder conciliar y no preocuparse por ser madre y trabajadora a la vez.

Benito Castro dijo...

Creo que en la situación actual, y en lo que al teletrabajo se refiere, debemos ver dos ámbitos bien diferentes. El primero es el tecnológico/informático, donde la gente suele trabajar desarrollando proyectos que, perfectamente, se pueden ir siguiendo a través de internet. Creo realmente que el teletrabajo se inventó en este sector como un apartado más de actividades novedosas para todos.

El segundo ámbito ( la economía real ) se plantea la asunción del teletrabajo, pero es una práctica que puede aplicarse en parte. Su adaptación supone rupturas y aclimataciones, puesto que hay comportamientos históricos de los procesos con un 100% de presencia completa en el lugar de trabajo.

Como conclusión subrayo pues que el teletrabajo es fácil en el sector tecnológico, informático, de internet... porque es una consecuencia lógica de prácticas que nacen al mismo tiempo. El resto de sectores requiere una evolución, en la que una de sus claves será hasta qué punto resulta crítica la tarea que efectúa una persona o personas desde su casa.

Por último destacaría el hecho de que las comunicaciones vía internet serán cada vez más completas ( voz, sonido, imagen...) lo que sin duda facilitará el trabajo desde distintas plazas, aunque una de ellas sea tu propia casa.

El Fabianaco dijo...
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Silvia MV. dijo...

Es interesante este tema, sobre todo para los que persiguen esa forma de trabajo.

En total acuerdo con las últimas frases de Senior, las mujeres las más beneficiadas.

PD. Félix, Lo de la sexta y séptima S, fué muy bueno
:)

Kt. dijo...

.

Te leo y no sé como te has interesado en leer mi blog, en fin...
Esto me hizo ruido "la falta de talento es generalizada", y ¿No será que más bien falta quien valore el talento? A veces no se tiene el recurso aunque se brille con luz propia...

(Gracias por tu comentario, lo del cuento, ya lo hice)

Félix dijo...

Senior, lo de la conciliación es un tema muy interesante. Si España quiere seguir creciendo no puede seguir prescindiendo de las capacidades y de la formación de muchas mujeres. Una política decidida de ayuda a la natalidad, a la incorporación de la mujer al trabajo y la reincorporación después de las primeras fases de crianza de los hijos, unos servicios sociales ampliamente disponibles de atención a la infancia y a las personas dependientes, una política de igualdad de género especialmente dentro de la familia, donde realmente se comparta el trabajo de la educación de los hijos y de la casa... son requisitos imprescindibles para aprovechar esa aportación de las mujeres a la economía. Y por parte de las empresas, políticas de conciliación que atraigan el talento. Pero no sólo cargar las tintas con obligaciones para las empresas y olvidándose de todo lo que antes decía, que compete a las Administraciones.

Benito, tienes razón que el teletrabajo sólo se entiende ante un ordenador. Trabajos en el domicilio en sectores industriales son cosa más del siglo XIX que del XXI. Si bien hay cosas que se pueden hacer en casa como el telemarketing o call centers.

Fabianaco, te pido mil disculpas, pues he borrado accidentalmente tu comentario, que era muy interesante contando tu experiencia en esta materia.

Silvia, a ti no te digo nada, que luego lo cuentas :)

Kt. Bienvenida, aunque los temas del blog no te digan mucho... Aquí en España hablamos de falta de talento queriendo referirnos a que las empresas no encuentran gente para trabajar. No quiere decir que a una persona le falte talento, sino que las empresas no encuentran materia gris suficiente para seguir creciendo y que existe una competencia por conseguir a las personas con más talento.

Kike dijo...

Me gusta el post. Lo veo muy necesario viendo el futuro que se nos avecina, con gente con más talento demandando mayor calidad laboral.
Creo que el teletrabajo puede ser una gran herramienta para la Dirección por valores, en el que los miembros del equipo tengan la libertad de actuar como gusten siempre que cumplan unos objetivos.
Claro está, que la presencia es irremplazable, y entiendo que sería una articuladora de este sistema. No veo lo uno sin lo otro.

Kt. dijo...

.

Ah claro, que acá no es precisamente eso lo que quisiera decir esa frase, por eso me hizo ruido... y acá que nos obligamos a tener materia gris aunque haya déficit, aquí aprendes a realizar ciertas tareas no afines a tu profesión y hasta lo haces mejor que cualquiera por preservar tu empleo... ¿Será una especie de suerte o de maldición para las empresas?

Gracias por aclarar

Teletrabajo dijo...

Les dejo un sitio bueno para informacion. espero les guste

saludos,

El teletrabajo o trabajo a distancia es una forma flexible de organización del trabajo que consiste en el desempeño de la actividad profesional sin la presencia física del trabajador de la empresa durante una parte importante de su horario laboral.