viernes, 4 de enero de 2008

Condiciones del empresario de éxito

Mucho se ha hablado y escrito sobre las cualidades que deben adornar a un empresario de éxito: capacidad de trabajo, tenacidad, inteligencia emocional, "olfato" para los negocios, conocimientos profundos de su propia actividad, vocación de aprendizaje.... son en mi opinión algunas de ellas.

No obstante, después de haber conocido a muchísimos empresarios, considero que existen unas características de las que disponen los empresarios de mayor éxito. No digo con esto que sean condiciones para alcanzar el éxito, sino que las tienen aquellos que destacan. Éstas son:

  • Influencia/poder: pocas veces se planifica esta cuestión. Puede pensarse que la influencia es consecuencia del éxito y no a la inversa, y tiene bastante sentido. Pero la gestión deliberadamente "interesada" de esta materia: el cuidado por el networking, que sea cada vez de mayor nivel, la gestión inteligente de la información..., puede ayudar a resolver problemas de gestión y a entrar en nuevos negocios o acceder a nuevos clientes más valiosos.

  • Equipo: por mucho que a uno le cueste reconocerlo, no puede hacerlo todo, y mucho menos a medida que la empresa adquiere una mínima dimensión. Quien no se rodea de un buen equipo y lo cuida tiene los días contados. Muchas veces he escuchado frases como "¿cómo es posible que este hombre tenga una empresa como esa?", haciendo referencia a sus escasas aptitudes de comunicación o para las relaciones interpersonales, por ejemplo. En mi opinión, su principal acierto estuvo en saber conformar un buen equipo directivo.

  • Recibir feedback negativo: esta capacidad es muchísimo menos habitual, y ello es lógico en la medida en que suele estar bastante reñida con el poder. Por desgracia para las personas con poder, escuchar feedback negativo cada vez les resulta más difícil. Primero, porque cada vez hay menos personas que se lo quieran dar; y segundo, porque generalmente él no estará dispuesto a escucharlo. Sin embargo, recibir feedback negativo es un auténtico regalo y quienes así lo entienden y lo fomentan prolongan cada vez que lo hacen la vida de su empresa. Me comentaba el otro día un mando intermedio unos problemas de su empresa y me decía que cómo creía yo que podrían solucionarse. Yo le dije que su presidente era un gran empresario y que seguro que se alegraría (o al menos necesitaría) oir eso. Pero su presidente ya no tiene tiempo para hablar con la gente y nadie sabe qué tal le sentará escuchar cosas desagradables.

5 comentarios:

yoriento dijo...

Felix, fíjate que la conducta de aceptar críticas o feedback negativo tiene mucho que ver con la habilidad para hacer equipo, verdad?

Ay, convertir las críticas en mejoras y en avances, considerarlas un recurso, es una metahabilidad que solo se aprende muy difícilmente porque no suelen darse las condiciones adecuadas en ningún momento de nuestra vida, tal vez al final y por aquello de que tener más perspectiva.

Félix_P dijo...

Yoriento, en estas fechas en que, bien sea por lo largo que he tenido desatendido el blog o porque los comentaristas más o menos habituales descansan por vacaciones,apareces por aquí, se agradece, especialmente teniendo en cuenta los muchos proyectos en los que sé que andas metido.

La verdad es que el tema de saber recibir y promover el tener feedback negativo es algo muy valioso. Es como el cliente que critica dentro; lo malo es el terrorista (perdón por la expresión, es la que usan los de marketing), que critica fuera y destruye clientela.

Creo que nadie estamos intrínsecamente preparados para recibir feedback negativo. Es una cosa que hay que analizar con detalle y percibirla como conveniente para uno mismo, pero si no hay ese análisis generalmente y esa decisión de aceptarlo, lo tomaremos como crítica y reaccionaremos defensiva (u ofensivamente) contra quien lo hace, quizás con buena fe.

Anónimo dijo...

Querido Félix, me atrevo a sugerirte otra característica: Humildad. Ya sé que no es evidente en muchos empresarios, pero creo que sí en los verdaderos líderes empresariales en el largo plazo (otra cosa son los del pelotazo). Jim Collins en su libro Good to Great habla de Humility+Will, algo así como Humilada unida a Determinación o Ganas. Alvaro.

alfredus dijo...

Es curioso como cuando se habla de emprendedores de éxito, de líderes reconocidos, etc siempre se apela a la humildad.

En mi empresa se ha utilizado programas de 360 grados para que dentro de la organización se/te pueda/n dar feedback honesto.

No se si es la mejor solución pero en la medida que das y recibes feedback se crea una mentalidad de mejora por medio del 360 que la compañia y las personas que la forman lo agradecen y aprovechan.

El publicista Fernando Ocaña dice:"dime que equipo tienes y te diré quién eres", el equipo es fundamental. Hace 15 días fui invitado por la Confederación de Empresarios de Pontevedra a una conferencia de Pilar Jericó donde se hablaba del talento y afirmaba que todos tenemos talento pero no tenemos talento para todo, por eso es necesario tener un buen equipo.

Un saludo de direccionhabilidosa

Félix dijo...

En cierta medida, estar dispuesto a asumir que otros (tu equipo) hacen el trabajo igual o mejor que tú mismo, y estar dispuesto a escuchar cosas que a lo mejor no te gustan, son manifestaciones de esa humildad que comentáis. Lo que hace falta son unas dosis enormes de madurez para unir poder y humildad ¿no?