miércoles, 26 de diciembre de 2007

Deslocalización como fórmula de captación del talento

Hay palabras que, como decía Fabián Gradolph, inmediata- mente concitan el interés de los medios de comunicación. Una de estas palabras es "deslocalización". Pues bien, los distintos análisis que he leído sobre este asunto coinciden en que el proceso de deslocalización que se inició con fuerza en los 70 y 80, se está estancando. La explicación podría venir de una disminución de la deslocalización de las manufacturas acompañadas de un menor crecimiento de la deslocalización de los servicios.

India es el mayor receptor mundial de deslocalización de servicios, seguido de China y Filipinas.

Las razones que explican la reducción de la deslocalización de manufacturas podrían encontrarse en que ya no se producen reducciones tan significativas como en años anteriores en los costes de transacción.

En España la deslocalización de servicios es aproximadamente la cuarta parte que la de manufacturas. Los mayores obstáculos a la deslocalización de servicios son la pérdida de calidad, la seguridad de la información, la eficiencia operativa y la pérdida de control por parte de la dirección.

En mi opinión, lo que ha venido ocurriendo hasta ahora no es más que la internacionalización del outsourcing, un proceso que se inició hace bastantes años cuando las empresas decidieron concentrarse en aquella parte de su cadena de valor en la que mayor valor aportan y subcontratar el resto.

Como tangencialmente comenté cuando traté sobre los efectos no deseados del teletrabajo, existe no obstante un tema nuevo: entre las prioridades de las empresas para llevar a cabo la deslocalización de servicios (de I+D, back office, call centers, IT y desarrollo de productos, entre otras) pierde peso la reducción de costes y gana peso el interés por tener acceso a personal cualificado. Con la creciente brecha entre oferta y demanda de personas formadas, la deslocalización empieza a ser una fórmula para mantener o capturar la ventaja competitiva allí donde se encuentra. Vamos, que se globaliza la famosa batalla por el talento.

3 comentarios:

Alvaro dijo...

Estimado Félix, estoy de acuerdo contigo, y me gustaría ofrecer un ejemplo de un sector que tradicionalmente se ha delocalizado mucho, el textil. Lo que ocurre es que la ventaja competitiva por el diferencial de coste que las primeras empresas consiguieron cuando comenzaron a fabricar p.ej. en China, ahora se han terminado cuando "todo el mundo" fabrica en China ya no puedes ser barato porque "yo fabrico en China" Es una batalla perdida, y sólo los clientes han salido beneficiados de la constante reducción de precios, en ningún caso los fabricantes.Alvaro

Félix_P dijo...

Hola Alvaro, de nuevo a las andadas.

¿No te recuerda esto a lo de la sostenibilidad de la ventaja competitiva que decía un tal Porter?;)

Fabricar más barato en China es una ventaja competitiva poco perdurable por ser imitable. Este tema de la diferenciación está la mar de interesante.

Ana dijo...

Y los trabajadores cualificados en casina tranquilos observando el fenómeno sin inmutarse ... ellos no trabajarán en fábrica alguna, a ellos no...

Y otros tranquilos pensando que comparé más y más barato ...

Y sin darnos cuenta de que el sistema nos toca a todos, que la deslocalización se produce en casa (al ladito de casa, en nuestras ciudades, ...) que el outsourcing internacional se está nacionalizando ...
y que la batalla comenzó hace tiempo ...

Pero no perderé la sonrisa.