lunes, 5 de noviembre de 2007

La primera empresa del mundo ya es una empresa china

China viene pisando muy fuerte. Desde hace años notamos sus efectos en las importaciones de productos que están haciendo desaparecer sectores productivos nacionales enteros a causa de sus costes, o en el encarecimiento de la energía y de otras materias primas como consecuencia de la contribución de China al incremento del consumo.

Hoy leo que, tras su salida hoy a bolsa en Shanghai, Petrochina se ha convertido en la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil, batiendo a la norteamericana Exxon (leer noticia). Es una muestra más de lo que está ocurriendo y de lo que va a ocurrir de aquí en adelante.

Pero no hay que olvidar que China no es sólo competencia; es también un mercado.

Otros comentarios sobre China en este blog:

- Futuro epicentro de la tecnología: Shanghai Silicon Valley
- ¿Copia Google a los chinos?
- Empresas chinas se instalan en España

- Otras referencias al tema

2 comentarios:

Senior Manager dijo...

Bueno, esto se veía venir...con la economía norteamericana en plena caída libre, la subida de los tipos de cambio y con los intereses en auge...una economía joven como la China está en posición de desbancar a otrora grandes empresas...esto es sólo la punta del iceberg.

Félix Peinado Castillo dijo...

Las cuestiones que comentas son coyunturales y quizás estén contribuyendo a precipitar una cuestión que es más de fondo y tiene mayor recorrido. China está creciendo muy rápido y lo está haciendo bastante bien.

Como es sabido, China es la cuarta economía del mundo y se espera que en 2050 se convierta en la primera, superando a USA. Según las previsiones del ICEX, a partir de 2010 las empresas chinas estarán en condiciones de competir a nivel global en cuanto a marketing y distribución. Vamos a pasar de penar por los productos importados a competir en casa con esas empresas.

A pesar de todo, estoy viendo cómo muchas empresas están convirtiendo en oportunidades las amenazas. Esta nueva realidad está haciendo que las empresas se vean forzadas a agudizar el ingenio. Esto de la globalización ha llegado como una realidad palpable a todos los rincones de la economía; es un entorno nuevo pero a la vez muy interesante.

Hace diez años era casi impensable hablar, como hacíamos esta mañana, de las posibilidades de inversión de empresas de aquí en países con potencial como Angola.