jueves, 13 de septiembre de 2007

Empieza una nueva era en el mundo financiero

Según me cuentan, estas altisonantes palabras pertenecen a un alto directivo de la banca española evaluando los efectos que tendrá sobre este sector la crisis financiera ya conocida como crisis subprime. Quiere esto decir que, igual que la quiebra de Enron en 2001 supuso en cambio radical en la transparencia de las empresas y la responsabilidad de sus gestores, así la quiebra de American Home Mortgage deberá suponer una clarificación de los instrumentos de inversión, un replanteamiento de la acalorada actividad crediticia que han llevado a cabo muchas entidades hasta la fecha y sobre todo una mejora en la transparencia del mercado financiero.

Como consecuencia de la titulización de una gran parte de los préstamos hipotecarios de baja calidad norteamericanos, bonos que fueron adquiridos por hedge funds, en los cuales participaron fondos de renta fija, en los cuales participaron planes de pensiones, en los cuales participaron otros fondos... y así hasta el infinito, nadie se fía ya de nadie porque se desconoce (escasa transparencia) el alcance de la implicación económica de cada uno en esta crisis.

Ante esto hemos asistido a inyecciones de liquidez por los bancos centrales, quiebras de empresas hipotecarias y de fondos, pánico en los mercados, etc., y asistiremos en los próximos meses a un desfile de informes de las entidades financieras a través de los cuales se conocerá el verdadero alcance de la crisis.

Mientras tanto, y en un escenario económico de desaceleración de la economía real, esta situación no ayuda mucho a las empresas que digamos: bancos más reacios al préstamo, desconfianza de los inversores, ralentización de la demanda interna unida al conocido parón de la compra de vivienda plantean un próximo año 2008 lleno de incertidumbres.

Como en todo hay parte buena: por ahora no suben en la eurozona los tipos de interés, lo que favorece a la inversión empresarial y a las ajustadas economías domésticas. En un mundo globalizado, si las economías europea y norteamericana resisten adecuadamente este envite, la economía española podría hacer también lo propio. Veremos.

2 comentarios:

Alvaro dijo...

Hola Félix, efectivamente el panorama económico mundial se está poniendo divertido. Alguna consideraciónes más: el dólar cayendo hará aumentar la inflacción en USA y hará menos sensata una rebaja de tipos que es lo que los mercados financieros están suplicando/exigiendo a Bernanke para que les saque del lío en que están metidos. En Europa, el Euro al revalorizarse nos hace aún menos competitivos (a los Europeos en general y a los Españoles en particular) de lo que ya de por sí somos. Como a su vez el petróleo y los cereales están subiendo, esto se traducirá en más inflación en la zona Euro, y hará necesarias nuevas subidas de tipos aunque de nuevo el "sistema financiero" y los españolitos endeudados hasta las orejas estemos clamando por lo contrario. Veamos, año 2008: inflación al alza, tipos al alza, desempleo al alza, elecciones generales (para aderezar con demagogia la ensalada)y productividad/competitividad a la baja... Bueno no pasa nada, seguro que ocurre todo lo contrario y al final el 2008 es un gran año.

Félix Peinado Castillo dijo...

Tienes toda la razón. De hecho lo que ha hecho el banco central no tiene demasiada lógica desde el punto de vista del control del IPC; ha primado más ayudar al sistema financiero que enfriar el crecimiento. Respecto al IPC, parece que el petróleo se puede moderar según los acuerdos de producción que ha anunciado la OLP. Los cereales ya veremos. Hoy ha entrado a actuar en esto Defensa de la Competencia.

No me había dado cuenta de introducir en este análisis el aspecto tan importante que comentas de las elecciones. En Andalucía, sin ir más lejos, el anuncio de derecho a la vivienda de Chaves ha paralizado literalmente la venta de viviendas, pues todo el mundo ha decidido esperar a ver qué pasa con este asunto. Y se trata de una mera promesa electoral que se plasmaría a lo largo de la próxima legislatura; pero mientras tanto el sector constructor se ha quedado colgando de la brocha.