lunes, 11 de junio de 2007

Resultados no deseados del crowdsourcing

Me resulta divertido ver lo que son capaces de hacer las comunidades de usuarios y los usuarios individuales en Internet, saliendo en muchas ocasiones por la tangente de lo que esperan o desearían algunas corporaciones. Esto es una muestra de que las empresas deben andar con cuidado con este Internet de la web 2.0.

Hace unos meses comentaba sobre el crowdsourcing, aprovechando la capacidad creativa de las comunidades en Internet para generar un beneficio para la empresa, a cambio de una lógica contraprestación, y ponía ejemplos que me parecen interesantes.

Esto, que bien diseñado puede ser una vía alternativa para la innovación y creatividad, cuando se hace mal puede convertirse en una verdadera fuente de problemas. Y eso es lo que le ha pasado a Heinz, la famosa marca de ketchup americana, que decidió proponer a los usuarios un concurso para la realización de un spot para televisión. Los desastrosos resultados los publica el New York Times en este artículo.

Aparte de lo costoso que habrá resultado a Heinz seleccionar entre tantas propuestas de baja calidad, en Youtube triunfan los anuncios hechos por particulares en los que la imagen de marca de Heinz, que tanto dinero le cuesta a la empresa, queda por los suelos. No creo que suponga un desgaste real, pero tampoco creo que a los directivos de la empresa les haga gracia ver en Internet títulos tan curiosos como "Heinz, it doesn´t suck" o "Heinz, for hairy friends too", donde lo toma un perro en su comida, o un señor lavándose los dientes con ketchup y otras cosas más desagradables.

Como comentaba tiempo atrás, se demuestra que en esto del marketing por Internet queda mucho por aprender, y sin duda una experiencia como ésta también enseña que, igual que la web 2.0 amplifica las acciones positivas de marketing, también puede tener efectos negativos que hay que saber valorar antes de actuar. Lo cual no significa, en mi opinión, que las oportunidades no sigan superando enormemente a los riesgos.

3 comentarios:

sicelens dijo...

Las empresas de marketing y publicidad tienen un filón de oro en la red, de hecho hay agencias que se entretienen en buscar ideas a través de la red, y de paso dependiendo de lo que quieran vender, estudian distintos foros de discusión, que són consumidores en potencia, creo que las ideas no nacen del publicista que es el que diseña, que define, que redondea y plasma la opinión leída sobre algo, si no que nace del propio consumidor que antes opinó sobre el producto, ya sea encuestándolo, o por cualquier vía de comunicación.

PD-Felix, debes perdonarme, borré sin querer tu mensaje en mi archivo "él es el campeón" no está visualizado porque lo he perdido, me equivoqué de tecla, pero agradezco tus palabras, y este no es el achivo adecuado para contestar a mi entrada,lo siento, fué un error.

Félix Peinado Castillo dijo...

Las prisas hacen que a veces pulsemos el botón equivocado. Eso es normal. Por ejemplo, por esa razón el otro día, a las dos de la mañana, perdí toda la información de un trabajo que me había llevado cinco intensas horas, el cual tuve que repetir al día siguiente. Eso tuvo poca gracia.

sicelens dijo...

Felix, me he dado cuenta, que tu comentario no se perdió, no sé porqué creí que estaba en la entrada de Rafael Nadal, hoy no tengo el día muy centrado por lo que se vé, no leí a qué archivo pertenecía y al darle al "enter" y no verlo cargado en el tema "Roland Garros" supuse que lo había desechado, me dí cuenta ahora mismo que está visualizado en el tema que opinaste, porque ¿esa era la entrada en la que opinaste? ¿verdad? no quiero pensar que anda mal el programa de blogspot.com. y los coloca donde no debe.
Las prisas y la falta de tiempo, no son buenas acompañantes para realizar un trabajo con orden y centrado.

Por cierto, es una pena realizar algo y perderlo, bueno, más que perder el trabajo, es perder ese tiempo, algo tan preciado, al menos para mí, lamento que hayas perdido 300 minutos o lo que es lo mismo, 18.000 segundos de tu vida para nada, a mí eso me desespera.