miércoles, 9 de mayo de 2007

Cuál será el efecto Sarkozy sobre la economía española

En el tema de la victoria de Nicolas Sarkozy en las elecciones presidenciales francesas, se han escrito toneladas de papel y de megas, así es que yo voy a lo que me ha parecido puntualmente más curioso. Quien haya leído algunos de los post de este blog, probablemente se dará cuenta de que suelo comentar curiosidades sobre la gestión empresarial o la economía, no tanto como opiniones o consideraciones que estimo más o menos obvias.

Los más avispados economistas vaticinan un futuro crecimiento de los tipos de interés en Europa, motivados indirectamente por la victoria de Sarkozy. En concreto algunos analistas consideran que con las reformas estructurales que plantea, claramente se reactivará la economía francesa, actualmente un tanto en declive, lo que provocará un crecimiento de su consumo que, por una parte, puede beneficiar a las exportaciones españolas, pero por otra puede hacer que el BCE deba revisar al alza los tipos de interés (si bien esto es aventurar a medio plazo). Es lo que nos está pasando actualmente con la reactivación de la economía alemana.

Así pues, la economía española podría beneficiarse de una mejora en las exportaciones, pero ver frenado su consumo interno, generado por las familias, verdadero motor de nuestro crecimiento.

También he escuchado hoy que hay quienes piensan que si en Alemania han subido el tipo impositivo del IVA sin afectar mucho a su crecimiento, otros como España que lo tenemos más bajo... Y ya se sabe que cuando el río suena.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí me preocuparía más saber qué es lo que va a pasar en el terreno político.

¿La emergencia de Sarkozy puede servir para que la derecha española pierda sus complejos y haga un discurso sólido?

La verdad es que no estaría mal.

sicelens dijo...

Anónimo, cuando dices;

"¿La emergencia de Sarkozy puede servir para que la derecha española pierda sus complejos y haga un discurso sólido?"

¿Te refieres a que admitan que son derecha? ¿Y dejen de denominarse centro-derecha?